Mañana:Lunes al sol
El lunes es un día hoy muy lejano, aunque sea mañana. El próximo partido de la Roja paralizará nuestro país. Hay mucha belleza en esta inquietud compartida. Recurramos a una expresión africana, concretamente en suajili: hakuna matata. Inmortalizada entre nosotros por una canción en la película El Rey León significa «ningún problema» o «no te angusties». Las sociedades autollamadas desarrolladas nos creemos que el optimismo es una invención nuestra, algo así como la consecuencia de nuestro estado de bienestar, sin el que no hay alegría posible. Y no. Hakuna matata lleva proclamando el ser humano desde antes incluso de tener un lenguaje en el que expresarlo. Con lágrimas en los ojos, temblando de frío y de hambre, cuando aparentemente todo se derrumba: hakuna batata. No se trata de una de esas máximas sobre la indiferencia hacia el devenir de la existencia, al contrario, es proclamación de la paradoja, blues de la alegría.
Hakuna matata, selección española. Y si volvéis a perder, pues también.
El Mundial es sólo un juego. Aunque jugar -“con nobleza-” es una de las actividades más importantes que podemos hacer los seres humanos; lo saben todos los niños, tanto quienes patean balones de cuero como aquellos que han de conformarse con guijarros. Nuestra ilusión por la Roja nos retrotrae a la infancia, cuando nuestros padres nos protegían y dos más dos eran cuatro, o todo lo más cinco. Por cierto, el amor y la amistad también son juegos, con reglas de conducta que van más allá del ganar o el perder.
Ningún problema, selección española. No te angusties, Vicente del Bosque. La crisis nos está enseñando viejas lecciones olvidadas; entre ellas, que alegría y tristeza no son emociones excluyentes. Sí, nunca un lunes ha quedado tan lejos, aunque sea mañana. ¡Hakuna matata!