mundial de sudáfrica 2010

Brasil mata y Chile corre (3-0)

La calidad individual se impone y revela que en fútbol los jugadores son la esencia

Los jugadores brasileños felicitan a Robinho, detrás, que eleva los brazos al cielo.

Publicado por
i. tylko | johannesburgo
León

Creado:

Actualizado:

Los entrenadores pueden intuir, estudiar, memorizar, ordenar o ensayar los partidos hasta el más mínimo detalle pero, por suerte, la esencia del fútbol es de los jugadores. Y si uno casi siempre tiene a los mejores técnicamente y encima son más altos, más fuertes y más atléticos que los rivales, pues presume de pentacampeón. No es que Dunga pudiera con Bielsa de nuevo, no. Tampoco es cuestión de bestias negras. De cien partidos, Brasil le ganará por lo menos ochenta a Chile, estén quienes estén como inquilinos de sus banquillos. Porque unos son ganadores y otros perdedores. Porque unos son muy buenos y otros sólo aceptables.

Chile presionaba muy arriba para evitar el riesgo de que la -˜canarinha-™ disfrutara de mucha más posesión. Los chilenos arrancaban fieles a la mística grupal, leales a los principios de su caudillo. No se requerían esta vez tantas faltas en defensa, ni tarjetas amenazantes. Y los ataques acababan con algún disparo para cerrar la jugada y evitar los contragolpes. Todo según lo consignado en el manual del buen entrenador.

Inmisericordes Seguro que los amantes del jogo bonito vapuleaban sin misericordia a Dunga cuando veían que Brasil no manejaba al principio el partido, que incluso tenía menos el balón que su adversario, que Kaká no asomaba para internarse hasta pasados los 20 minutos. Pero a Carlos, el -˜Gaucho-™, eso no le preocupa. Tampoco le inquieta que Gilberto Silva sea el organizador. Sólo le obsesiona no regalar atrás, no perder el orden defensivo. Sabe que así le basta para que luego las individualidades decidan. Y Robinho, Kaká y Luis Fabiano fabrican dinamita pura.

No había ocurrido apenas nada, salvo un penalti de Contreras a Lucio de los que se ven mucho más claros a cámara lenta que en directo, pero Brasil se puso en ventaja. Y lo hizo a balón parado, para alegrón de Dunga y mirada reflexiva de Bielsa. Los chilenos defendieron fuerte en un saque de esquina pero acabaron por los suelos y con un gol en contra porque Lucio y Juan, pareja inseparable desde tiempos de Parreira, son más poderosos por arriba. El cabezazo bombeado del central de la Roma sorprendió a Bravo, el portero de la Real.

Cargando contenidos...

El gol dejó tan aturdidos a los andinos que ya no recuperaron el vuelo. Apenas transcurrieron cuatro minutos y los amarillos elaboraron la triangulación del partido. Robinho encontró espacios, Kaká vio a Luis Fabiano y el sevillista sacó su fusil . Dribló al portero y marcó a puerta vacía. Era el tercero y aún llegaría uno más, el de Robinho.