La familia leonesa de Del Bosque
Ascensión, prima del seleccionador, vive desde hace 20 años con su familia en Navatejera. Confía en su éxito al frente de La Roja. «Desde la distancia le apoyamos. Es un trabajador nato que se merece el éxito»

Ascensión del Bosque (i) junto a su hija en la puerta de su casa en el Residencial Bellavista.
Su apellido Del Bosque no pasa desapercibido. Y menos en estos días en los que su primo Vicente se ha convertido en uno de los hombres más admirados por los españoles. Su trabajo al frente de una selección que ya ha hecho historia y que puede agrandarla un poco más mañana domingo proclamándose campeona del mundo tiene buena culpa de ello. Y su prima, ya una leonesa más, sigue a pesar de esos 8.375 kilómetros de distancia que separan su casa en el Residencial Bellavista en Navatejera de la ciudad sudafricana de Potchefstroom, muy de cerca lo que sucede.
«Vicente y yo mantenemos una relación muy fluida», asegura Ascensión acompañada de su hija. «Est e año sólo he podido verle en persona una vez cuando vino a León a impartir una conferencia pero por teléfono he hablado bastantes veces», asegura. «Desde que empezó el Mundial he desistido de llamarle porque no quiero interferir en su trabajo. La que sí lo ha hecho es mi madre que le ha felicitado por todos nosotros por lo que está haciendo con la selección». Para Ascensión, que quiere pasar desapercibida lo máximo posible (prueba de ello es que para la mayoría de los habitantes de la urbanización es una vecina más hasta el punto de que ayer pocos sabían de que desde hace años vivían casi puerta con puerta), «siempre que juega España nos ponemos delante el televisor como unos aficionados más, y en la final del domingo tampoco podemos faltar». Acompañada de su hija (esta con la camiseta roja de España), el deporte para la prima de Vicente (su hermano también se llama Vicente y por tanto se apellida Del Bosque) no es algo desconocido. «He practicado el baloncesto pero ahora soy una apasionada del fútbol» (en parte por la presencia de su primo al frente de la Roja). Rehuyendo la presencia de la prensa, con un carácter muy similar al de su primo (su padre y el de Vicente eran hermanos), no duda en apuntar que si al final España logra el triunfo en la final la suya será una de las llamadas de felicitación. Sobre pronósticos, claro está, el triunfo de la Roja es algo que no admite dudas. Y tampoco para su hija que con una camiseta roja demuestra que como millones de españoles, y en este caso quizás un poco más intensamente al ser familiar directa de uno de los protagonistas de otra gesta del deporte nacional, deja patente su apoyo.
«Cr eo que Vicente lo está haciendo muy bien. Pero esta no es una opinión sólo de una familiar que le quiere y aprecia sino de una española más que disfruta de lo que está haciendo al frente de la selección española. estoy muy feliz con lo que ha hecho como toda la familia y considero que todo esto es el premio a su trabajo, dedicación y amor por el fútbol». El domingo, a las 20.30 horas Ascensión volverá a sentarse enfrente del televisor junto a parte de su familia para vivir la gesta de la Roja. Sabe que el apoyo de todos los que quieren a Del Bosque será necesario para el triunfo aunque confía en que el trabajo bien hecho debe tener el premio esperado, que no es otro que el título en el campeonato del Mundo. Sus vecinos de la urbanización Bellavista también apuestan por ello y prueba de todo es que buena parte de las casas lucen la bandera española como miles de hogares e n todo el país.