La media veda llega a su fin
El domingo 19 se pone punto y final a un mes de temporada de caza menor muy desigual que en las últimas semanas ha sufrido un descenso considerable

Seis codornices y una paloma torcaz. Una buena percha de final de temporada.
La media veda de caza menor, que comenzó el pasado quince de agosto, finalizará el próximo domingo 19 de septiembre. La temporada, muy desigual dependiendo de las diferentes zonas y comarcas, se ha mantenido a causa del largo y cálido verano que estamos teniendo, si bien en las últimas jornadas ha sufrido un bajón considerable. En su conjunto podemos calificarla de algo peor que la del pasado año en los regadíos y bastante mejor en los secanos y zonas de media montaña.
Durante estos últimos días la afluencia de cazadores ha descendido sensiblemente a la par que también ha descendido el número de piezas abatidas.
No obstante y en determinadas zonas de secano, sigue habiendo suficientes codornices para pasar una agradable jornada siempre en compañía del perro. También se han visto algunos «guiones» que siempre suelen deparar muy buena caza ya que, por razones que se desconocen, suelen aparecer cerca de grupos importantes de codornices dispuestas para emigrar. El guión, que suele confundirse con una codorniz de mayor tamaño, no es una gallinácea. Se trata del llamado «rascón de los prados» que también emigra hacia tierras africanas. Las últimas jornadas de la media veda, siempre y según los acotados, han mejorado los resultados en el apartado de palomas. Tanto las bravías como las tortolillas y, especialmente las torcaces, pueden ser objeto de caza, siendo muy apreciadas estas últimas. La paloma torcaz, que ya se está moviendo en estas fechas, tiene especial querencia hacia zonas de monte bajo de robles y encinas o en las riberas de los ríos. Tanto cuando se desplaza para alimentarse o beber agua, como por la tarde cuando pasa hacia los dormideros, suele seguir un camino habitual y presenta unas posibilidades de tiro muy atractivas por su dificultad. La caza a la espera se torna muy poco deportiva cuando se las tira posadas bien en las ramas o en el suelo cuando se alimentan, pero al paso presentan una notable dificultad que requiere buena puntería y «come mucho tiro».
Muchas codornices. En la zona sur de la provincia, que en esta temporada ha tenido bastante codorniz, se espera con impaciencia la apertura de la temporada plena pues la salida al campo ha servido para apreciar buenos bandos de perdiz que, además, presentan un óptimo desarrollo. Todos los años, sin embargo, se producen muchas bajas coincidiendo con la sementera, lo que da pie a pensar que los abonos minerales empleados o los granos tratados para la siembra tienen la culpa.
Si la tierra tiene suficiente humedad la germinación es rápida y la posibilidad de daño menor pero si no llueve a principio del otoño, abono granulado y simiente al descubierto permanecerán durante semanas al alcance de las «patirrojas» con el consiguiente riesgo para su salud pues los productos químicos, aunque no sean necesariamente mortales, si que las debilitan y las convierten en presas fáciles para los depredadores. Tras la nefasta temporada del pasado año las esperanzas se centran en una recuperación que parece evidente.
La climatología podría ayudar en este sentido siempre que llueva en otoño y rompa la pertinaz sequía del agosto mas cálido y seco de los últimos treinta años según las estadísticas al que le está siguiendo un septiembre parecido.