Opinión | Jesús Alañá Martín
Ponferrada 2013: tiempo para la ilusión
Opinión | jesús alañá martín
Apenas quedan horas para que se convierta en realidad la ilusión de un Campeonato del Mundo de Ciclismo en una ciudad como Ponferrada que (a nivel internacional y que nadie me malinterprete) no aparece en el mapa del ciclismo. Un Campeonato del Mundo de Ciclismo para Ponferrada es más que una ilusión, como antes lo fue para lugares mucho más pequeños y con menos tradición ciclista que la capital del Bierzo. Un Campeonato del Mundo de Ciclismo es un deseo, y éste debe de seguir siéndolo.
Quiero decir que, aunque no soy amigo de lanzar gratuitamente las campanas al vuelo, estoy casi convencido de que Ponferrada albergará ese Campeonato del Mundo de Ciclismo del 2013 que aspira que le sea concedido allá en las antípodas dentro de muy pocas horas.
Para eso, sin embargo, la candidatura ha tenido que dar demasiados pasos en muy poco tiempo y cumplir exigencias que al común de los mortales se le escapan. La Unión Ciclista Internacional exige requisitos que muchas veces son insalvables y que Ponferrada ha sabido solucionar para estar hoy en Melbourne defendiendo sus opciones: ha logrado la financiación necesaria como punto de partida (con el compromiso de administraciones que pocas veces se han mojado a nivel provincial, regional y nacional), ha alcanzado el apoyo institucional de todo el país (¡mira que es difícil!), ha diseñado unos circuitos atractivos, cuenta con las infraestructuras necesarias en un radio de acción de ciento cincuenta kilómetros y, sobre todo, se ha asegurado el empuje popular de una ciudad, de una provincia y de un país que (después del fiasco de Madrid 2005) sueña con esa ilusión.
No por eso debemos de dejar de ser realistas y debemos de pensar que sólo se han dado los primeros pasos. La competencia italiana de Florencia (Génova parece descartada) es dura, pero cuenta con la dificultad de que Italia ha hecho pleno prácticamente en dos Mundiales consecutivos (Varese y Mendrisio). Los belgas de Hooglede-Gits parece que salen en un tercer plano, pero cuentan con la experiencia del Campeonato del Mundo de Ciclocross del 2007 y con que su país no organiza una semana ciclista de esas características desde Zolder 2002.
Descartados aspectos de este tenor, mi principal preocupación es la actitud de la UCI. Los miembros de la Unión Ciclista Internacional (y por ende los de su Comité de Dirección, que son los que tienen que decidir la concesión del Mundial) son tan volubles y variables que da miedo incluso intentar ponerse en su sitio porque puede uno mancharse de cualquier porquería: les da igual la realidad económica, institucional o popular de una candidatura si no pueden «pescar» en el revuelto río económico de sus intereses y de sus prebendas congresuales, y ése es un terreno en el que italianos o belgas saben moverse mejor que los españoles, por mucho que en su día exportáramos a ambos países la figura del pícaro.
Me da confianza el conocimiento que tengo de la fórmula por la que ha optado la candidatura de Ponferrada (una UTE, unión temporal de empresas, a imagen de lo que han hecho Italia y Suiza en varias ocasiones), el conocimiento que tienen del mundo del ciclismo en general y de la UCI en particular los «gerentes» de la candidatura y las negociaciones que han mantenido en tierras australianas (aunque no las hayan revelado) con relevantes miembros de ese Comité de Dirección como, por ejemplo, Heinz Verbruggen, expresidente de la UCI y «alma mater» del UCI Pro Tour, que le debe algún que otro favor (en el buen sentido de la palabra) a Pablo Antón.
Como enamorado del ciclismo soy optimista, pero quiero que lo seamos todos y que veamos el Mundial de Ciclismo en Ponferrada en 2013, que vivamos el apoyo de todo León hacia la realidad de lo que hoy es una ilusión, que sintamos la repercusión (hablan de cuatrocientos millones de personas y no exageran) de esa semana de ciclismo, que nos fijemos dentro de tres años por estas fechas en la cara de los niños mirando a sus ídolos y soñando con un mañana lleno de bicicletas. Por eso, porque con el Campeonato del Mundo de Ciclismo de Ponferrada ganamos todos, empujemos con toda la fuerza de que somos capaces bercianos y leoneses para que, pase lo que pase, la ilusión que hoy es Ponferrada 2013 siga siendo una realidad.