balonmano. Liga asobal
La venganza de Ristanovic (34-24)
El meta serbio repudiado por el Reale Ademar este verano fue ayer el gran artífice de la primera derrota liguera del equipo leonés a manos de un San Antonio que lo mandó a la cuarta plaza

Al igual que prácticamente todo el equipo leonésDenis Krivochlykov no tuvo ayer su día
L legó la derrota, la primera en el campeonato liguero. El Reale Ademar León llegaba a Pamplona tercero en la tabla clasificatoria por detrás de Barcelona y Ciudad Real pero con los mismos puntos que ellos, es decir los catorce que corresponden a las siete victorias conseguidas en la siete primeras jornadas de Liga. Una estadística para enmarcar que se rompió, definitivamente, para los leoneses en el Universitario de Navarra en la octava jornada.
El Reale Ademar de León sufrió su primera derrota. Los de Jordi Ribera cayeron ante un rejuvenecido San Antonio que quiso revindicarse y se creció de forma notable ante un rival de mucha envergadura. Sin embargo, lo peor para el Ademar fue la imagen dada en la pista navarra. Nervioso, fallón e incapaz de sobreponerse al buen inicio local y sobre todo desbordado por el juego del Amaya Sport y por el 48% de acierto que el meta Ristanovic firmó ante el que fue su equipo hasta este mismo verano.
La primera parte ya resultó todo un calvario para el Reale Ademar de León. El conjunto de Jordi Ribera no se metió en el partido en ningún momento durante los primeros treinta minutos de juego, tiempo en el que el joven equipo local les llegó a sacar los colores. El conjunto de León estuvo muy desacertado en todos los aspectos del balonmano, no atacó con acierto ni supo defenderse de los rápidos ataques de los navarros. Por si fuera poco se encontró con un Ristanovic pletórico bajo palos, que firmó una estadística para marcar y puso de los nervios a los visitantes. Finalmente llegaría el resumen de tan nefasto primer periodo, así, el 14-7 con el que se llegó al descanso y las doce paradas protagonizadas por el ex portero del Ademar, que prácticamente detuvo uno de cada dos balones que le llegaron e incluyendo uno de siete metros y dos claros mano a mano ante atacantes de leoneses; dejó bien a las claras la superioridad mostrada por el San Antonio ante un Ademar desconocido.
Con todo, fue Buntic el encargado de abrir el marcador en la tarde de ayer en el Universitario de Navarra. Los locales erraban en su primer ataque pero a partir de ahí comenzaba el vendaval, en los siguientes cinco minutos pasaron por encima de los visitantes. Mindegía empataba a uno y también cerraba el parcial de 5-0 de los pamplonicas, 5-1 minuto nueve. Ribera trató de parar la sangría pero sus órdenes no sirvieron de nada, el equipo siguió perdiendo aire y con el paso de los minutos la cosa se volvía más complicada. Aguirrezabalaga mantuvo al grupo durante unos minutos pero todo iba de mal en peor. El hecho fue que de ahí a los vestua rios nadie entre los leoneses fue capaz de parar a Humet y Sevaljevic, que se hincharon a hacer goles.