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El día de gloria se torna en amargo para Alonso

ALI HAIDER
Fernando Alonso dependía de sí mismo para coronarse por tercera vez como monarca de la Fórmula 1. Pero con lo que no contaba era con que la estrategia diseñada por Ferrari para la carrera de Abu Dhabi fuera su peor enemigo. Los reglajes en su monoplaza y la decisión de parar antes de lo previsto para cambiar neumáticos echaron por tierra el trabajo de un año. El asturiano se quedaba a las puertas de la gloria tras un final de campeonato vibrante. Decepción, pero como genio automovilístico que es, ya mira al 2011 para sacarse la espina.