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Pelea de gallos en el Palacio
El Reale Ademar y el líder, el invicto Barcelona, protagonizan esta noche un duelo de alto voltaje que puede apretar la liga sobremanera en la zona alta o bien teñirla de un claro color azulgrana

El argentino Carou, en primer término, debe ser hoy un referente en la defensa leonesa.
El Reale Ademar tiene esta noche ante sí un reto del que no puede presumir ningún equipo esta temporada en la Liga Asobal: ser capaz de derrotar al todopoderoso Barcelona, líder de la competición sin haber perdido aún ni un sólo partido. Es obvio que el órdago es a lo grande. Lo mismo que el envite. A nadie se le escapa que el encuentro puede apretar muchísimo la liga por la zona alta o bien permitirá a los azulgrana dar un paso de gigante en dirección al título. Si ganan los leoneses Barcelona, Ciudad Real y Ademar estarán separados por sólo dos puntos y si la victoria cae del lado del Barcelona el campeonato liguero estará a su alcance.
El espectáculo está garantizado, máxime cuando ambos conjuntos llegan muy finos para afrontar el examen. «Tengo buenas vibraciones -”reconocía ayer el técnico Jordi Ribera-” Vamos a jugar con el mejor equipo de la liga y con la mejor plantilla pero creo que este partido nos llega en un buen momento: no hay lesionados, está listo todo el bloque y venimos de ganar con autoridad en la cancha del Alcobendas».
El Reale Ademar, que todavía no conoce la derrota esta campaña en su feudo, aguarda el choque con una motivación extra. «La de ver cuales son nuestras posibilidades ante los más grandes», subrayó el técnico que no dudó en animar a la afición a convertir el Palacio en una caldera a presión. «El ambiente en León siempre tiene un papel fundamental. Venga quien venga hay un mínimo de 3.000 personas y es muy importante que en este partido esté lleno para que el equipo se sienta arropado, para que los jugadores no tengan miedo a fallar y para que en los momentos difíciles, que los habrá, la gente esté a tope el equipo», añadió.
La afición pondrá su parte sin duda pero el porcentaje más importante corresponde a los que saltarán al parqué. Y todos están concienciados para dar el máximo. «Estos partidos son como una guerra sin cuartel», indicó ayer el extremo luso del equipo leonés, Ricardo Costa. «Tenemos que salir enchufadísimos desde el primer minuto y hacerle ver al Barcelona que están jugando en nuestra casa», apostilló el central García Vega. «Este partido, como los que nos esperan a partir de ahora, es para disfrutar pero también para sufrir», apostilló el pivote y capitán Héctor Castresana. «El Barcelona es un súperequipo pero jugando en casa y con el apoyo de la afición tendremos nuestras opciones», añadió.
Y el presidente ademarista, Carlos Pollán, también habló sobre este gran clásico de la Liga Asobal. «El equipo está muy ilusionado y con muchas ganas y creo que en la ciudad se está vivendo un ambiente muy bueno de cara a este choque. Confío en que seamos capaces de hacer frente al mejor equipo de la liga este año y espero que podamos tener opciones hasta el final. Si consiguiéramos la victoria daríamos un un toque muy especial a esta liga», subrayó.
Los dos descartes de Ribera para este partido son el central Jorge García Vega y el lateral de la cantera Ángel Montoro.