DOBLE PENALTI
¿Quién pone el cazo?
E l fútbol sala español vive uno de sus momentos más bajos organizativamente hablando. A la falta de una mínima racionalidad a la hora de tomar decisiones que van a marcar las próximas temporadas, llámese reestructuración salvaje, y que pueden mermar considerablemente el número de equipos al obligar a la desaparición a alguno de ellos por los altos costes que se prevén, hay que sumar un nuevo atropello, y van..., a los clubes participantes que, con su dinero, son los que están alimentando el fuego y el ego de unos federativos elegidos por el mundo del fútbol y designados posteriormente a dedo por Ángel María Villar que no están preparados para dirigir este deporte.
Con la competición en marcha, y por el artículo 12, es decir, porque me da la gana por decirlo en plan fino, el Comité Nacional de Fútbol Sala decide cambiar de balón oficial, pasando del Puma, que después de muchas temporadas había logrado confeccionar un buen balón, al Futsal, malo donde los haya y retrocediendo a las cavernas, es decir, al inicio de este deporte, hace ya muchos, muchos años y después de que se hubiera desestimado seguir contando con él, por eso, por sus nulas prestaciones en relación con sus competidores.
Además, se manda el cambio mediante una circular de inmediato cumplimiento y cuando la propia firma que distribuye el balón alega que se ve superada por el número de peticiones, al no tener balones suficientes para distribuir entre los equipos que se ven obligados de facto a su utilización para disputar los partidos oficiales, ya que la mencionada circular no deja lugar a dudas al manifestar que «todos los equipos deberán jugar con el mencionado balón desde la jornada que corresponde al 2 y 3 de octubre del 2010 (la competición dio comienzo el 18 de septiembre), inclusive, y hasta el final de temporada», al ser un acuerdo con la firma suministradora para que dicho balón sea el oficial durante la temporada 2010/2011.
¿Qué espúreos intereses puede haber tras este cambio de balón oficial con la temporada en marcha?
¿Habrá algún miembro del Comité Nacional de Fútbol Sala o cercano al mismo recibiendo una suculenta comisión por el cambio realizado?
¿La próxima temporada habrá un nuevo balón a tenor del acuerdo, con el consiguiente aumento de gastos para los clubes al no poder devolver los balones en perfecto estado pero ya usados?
Demasiadas preguntas sin una clara respuesta, y mientras tanto los equipos a seguir mandando , ya saben, en la competición mando yo pero se hace lo que el Comité Nacional quiere.