juan carlos mandiá | cd tenerife
«Este resultado no me sabe a derrota, pero me sabe mal»

Mandiá, en el Toralín.
Casi más que explicar lo que se vio en el terreno de juego, el gallego tuvo que enfrentarse a un bombardeo de preguntas sobre su continuidad en el cargo y sobre las decisiones tomadas en el partido, sobre todo la de jugar con cinco defensas. «Éste es un campo difícil. Da la sensación de que el rival te puede dominar en cualquier momento. Juega directo y la gente de la grada empuja. Queríamos tener más el balón y meter más goles, pero el rival también cuenta. Tuvimos nuestras opciones, como dos tiros al palo y alguna otra situación, pero nuestro portero también está para parar. Es un trabajo más y ha sacado alguna opción clara de la Ponferradina. Yo no pienso en cosas más allá de lo que no sea preparar el partido contra la UD Las Palmas e intentar ganar. El resto de decisiones sobre mi continuidad no es parte de mi trabajo. No nos relajamos ni nos dejamos ir. Igual nos faltó tranquilidad y confianza para tener la pelota. Y este campo es difícil, con dos jugadores arriba que no son fáciles de defender. El partido tenía connotaciones especiales y me parecía lo mejor jugar con tres centrales. Se nos ha lesionado un defensa y por eso pasamos de cinco a cuatro defensas en la segunda mitad. Son decisiones que hay que tomar. Estamos para ir partido a partido. Vamos a intentar jugar lo mejor posible y ser sobrios. No hay grandes diferencias entre cuatro o cinco equipo. Pero no estamos para pensar en futuros muy lejanos. Este marcador no me sabe a derrota, pero me sabe mal. Me hubiera gustado ganar. Es un punto más. La Ponferradina no necesita jugar mucho, porque si pone el balón cerca del área, tiene peligro. Es un equipo bien construido y con una idea coherente. Pero a veces la gente piensa que nosotros jugamos solos».