Reacción blanca
Sin afanes polémicos MARTÍN
La Cultural, en un momento complicadísimo que amenaza su existencia y los jugadores, que contra viento y marea lucharon con alma y nervio durante todo el encuentro sin desmayar, merecieron más, mucho más, en lo deportivo y económico. En el resultado del encuentro y en la asistencia al campo de espectadores que demostraran, físicamente, su interés y cariño por el club y su situación. Un centenar o dos de aficionados más, acudieron al Reino de León, sobre el millar y medio habitual.
Con una entrega y afán de lucha admirables se emplearon los jugadores se emplearon los jugadores de la Cultural. Luchando de principio a fin, contra la adversidad y el marcador que se puso injustamente en contra a los quince minutos de la segunda parte. La reacción fue fulminante. Cédric remataba de cabeza, a los dos minutos, el gol del empate. Desde ese momento hasta el final el equipo buscó el gol afanadamente, dándolo todo, pero la suerte se les negó. La contumanía de la veleidosa en darle la espalda al equipo, culminó en el minuto 89, cuando un remate de Santi Santos, todo pundonor y entrega durante el partido, como sus compañeros, tuvo el gol en un remate que increíblemente se encontró con el cuerpo del portero cuando el gol parecía inminente. Mala fortuna y escaso premio, el empate conque al final finalizaba el encuentro.
Los espectadores agradecieron a los jugadores, su presencia sobre el campo y su total entrega, con una ovación total. Si, cual dice el refrán, a falta de pan buenas son tortas, el reconocimiento pleno de los espectadores fue el alimento anímico que recibieron, desde el principio al final del partido. Pero, cuando desfilaba por las largas escaleras del estadio, no pude orillar el pensamiento que durante todo el partido inquietó mi mente, con el evangélico interrogante, motivado por la escasa asistencia de espectadores: ¿No fueron más los curados?
Sigue el fantasma de la duda nublando el horizonte. Sigue el dogal apretando, poniendo en peligro la existencia del club. Y siguen los jugadores esperando una solución que se han merecido, por activa y por pasiva, sobre el campo y haciendo frente a una situación realmente para ellos angustiosa. Merecen una solución rápida y satisfactoria. Por su ejemplaridad, su profesionalidad, su respeto a un club que merece tener una situación mucho mejor de la que se le está dando. Y al decir mucho mejor me quedo corto...