BALONCESTO. LIGA LEB-ORO
Redención en pista esquiva
León pujará en su visita al Axarquía por desquitarse de su tropiezo con el Palencia
No hay nada mejor que curarse de una derrota sumando cuanto antes el triunfo. Baloncesto León tiene la oportunidad de consumarlo este viernes en el feudo del Clínicas Rincón Axarquía, un adversario que como local nunca se le ha dado bien a los de De Grado. Pero a la tercera puede ser la vencida para León que en las dos anteriores temporadas caía por nueve puntos (86-77) en la campaña 2008-2009 tras dilapidar una renta en el descanso de 11 puntos mientras que en la siguiente tampoco mojaba, aunque por muy poco al ceder por 85-83. Y también tras los últimos cuartos bastante grises que echaban por tierra una renta de 16 puntos.
En esta ocasión los leoneses llegan en mejor disposición. Primero porque ocupan la cuarta posición en la tabla y han demostrado en feudos tan exigentes como el de Murcia, Breogán e Isla de Tenerife lo que son capaces. Segundo porque después de caer frente al Palencia pujarán por resarcirse de ese tropiezo y demostrar que sólo fue eso, un borrón en una trayectoria sobresaliente que hasta el momento contabiliza 15 victorias por tan solo seis derrotas.
Eso sí, León se va a encontrar con la versión más completa de los malagueños que por aquello de que su equipo matriz, el Unicaja, se ha quedado fuera de la Copa del Rey que se disputa este fin de semana, podrá contar con Sinanovic, Freire y Almazán, jugadores que en las últimas semanas han disputado minutos de calidad en la ACB.
Julio González, optimista. Precisamente el alero de Baloncesto León Julio González no cree que la derrota encajada ante Palencia el pasado fin de semana suponga «perder crédito» ante el resto de rivales que tendrá por delante en la LEB-Oro. «Es cierto que dejó un muy mal sabor de boca, sobre todo por la imagen ofrecida, pero se trata de pasar página y ha de servir, sobre todo, como toque de atención para el futuro», reconoció el jugador gallego, para el que las posibles causas de la contundente derrota han de buscarse «en la falta de intensidad y agresividad, dos de las señas de identidad hasta ahora del equipo y sus argumentos fundamentales para realizar una gran temporada como así ha sido», señaló. Por ello, el encuentro del viernes en Málaga ante el Clínicas Rincón es «una prueba para cambiar la cara y demostrar que tan solo fue un accidente ante un rival al que ese día le salió todo y que supo martillear cualquier atisbo de reacción, sobre todo en el inicio del segundo tiempo», dijo.