fútbol. segunda división a
«Aquí no somos 25 caraduras»
Joseba del Olmo no se corta y habla claro. El jugador vasco se muestra dolido por los silbidos que recibió la Deportiva cuando encajó el segundo gol ante el Alcorcón. Pide unión para salir de abajo

Del Olmo, derecha, no se mordió la lengua y aclaró que sus palabras no eran una crítica a la afición
Sin tapujos, sin pelos en la lengua, dolida y claro. Así se mostró ayer Joseba del Olmo. el jugador habló de la situación en la que se encuentra el equipo y confesó la molestia que le dieron los silbidos al equipo tras el 0-2. Dice no estar en condiciones de exigir nada y pide perdón por la temporada que está haciendo el equipo, pero subraya la necesidad de remar todos hacia un mismo lado. Sus declaraciones tuvieron ayer bastante trascendencia entre los aficionados. «El equipo está muy jodido. El palo del otro día fue muy gordo. Estaban muchas esperanzas puestas en este partido tras los dos últimos encuentros disputados, que no habían sido malos, y esperábamos empezar la remontada. En la primera parte se hizo muy mal. No sé si estábamos atenazados desde la primera ocasión en la que perdí yo el balón. Quizás nos pudo la presión. La racha negativa te toca la cabeza y al final no vas. Lo que más me dolió fue oír algunos pitos en ciertos momentos. Los aficionados no tienen que estar contentos con nosotros, porque no les estamos dando motivos, pero me parece injusto que nos pitasen, porque el trabajo que hay en esta plantilla en mucho. Yo he estado en otros sitios y hay vestuarios que cojean, hay críticas, hay gente que se borra-¦ Y aquí no es así. Que el equipo esté dubitativo es lógico por la racha, pero los pitos no ayudan a nada. Con el gol la gente se animó y el equipo lo notó. Sé que es mucho pedir y no estoy para exigir, pero la resignación y el dejarse llevar no conduce a nada. Tiene que aportar todo el mundo. La clave es ganar un partido, pero tengo la sensación de que casi preferimos jugar fuera que en casa y eso es triste. Cuando uno está más herido y le tocan en la herida, es peor. Pido perdón por la temporada, pero todos estamos trabajando como negros. No somos 25 caraduras en la plantilla. Esto no es una crítica a la afición. Es lo que sentí el otro día y hubo gente que nos animó. Para nosotros también es durísimo. Yo no duermo, igual que no duerme el mejor aficionado de la Deportiva. De esto depende mi trabajo el año que viene. Creo que la afición es honesta y buena, pero los pitidos me dolieron. Y pienso que para abrir la boca, hay que tener el culo muy limpio. A mí me ayuda más el que me anima que el que me silba una vez».