León muere en la orilla (83-81)
La falta de rotaciones y un rival acertado en el lanzamiento evitan la victoria de los de De Grado que acariciaron durante los 40 minutos y que antes del descanso llegaron a saborear con 16 puntos

Manny Quezada intenta lanzar a canasta ante una nube de brazos de defensores del Clínicas Rincón.
El Baloncesto León perdió un partido (83-81) que llegó a controlar durante parte del choque, con diferencias cómodas, incluso de 15 puntos. Pero el conjunto malagueño se puso por delante a falta de cinco minutos y estuvo certero en los momentos finales. Ausentes Bernabé y Rocchia y con sólo ocho jugadores seniors, el Baloncesto León se mostró irregular y corto de efectivos para sacar adelante un partido que tuvo en sus manos. El partido comenzó con la sorpresa en el quinteto inicial del Clínicas Rincón, dejando a sus jugadores «estrellas» y con minutos en ACB, en Unicaja, Sinanovic y Freire fuera del equipo titular. Después de una mínima ventaja local, el León comenzó a correr y en menos de un minuto conseguía siete puntos, que le daba su primera ventaja 5-10.
Pero León estaba generoso en ataque y de nuevo se vio como en apenas segundos lograba ocho puntos en un abrir y cerrar de ojo. Fue curioso ver los 5 puntos seguidos de Jorge Calvo, anotando un triple y al segundo robar la pelota en línea de fondo para anotar dos puntos más. El Clínicas Rincón comenzaba a mover el banquillo, con cinco jugadores nuevos, dispuestos a parar la sangría en ataque que estaba firmando un acertado León, 30 con puntos en el primer acto. Un atinadísimo Jorge García lograba su tercer triple y finalizaba el primer cuarto con 13 puntos. El primer gran handicap para los malagueños, las tres faltas personales de su «gigantón» Sinanovic a los nueve minutos.
Era curioso ver el quinteto del segundo cuarto del Clínicas, un brasileño, un venezolano o un senegalés criados en la cantera del Unicaja. Como era de esperar, el ritmo anotador del León se frenó en el segundo cuarto, no era normal lo de los primeros diez minutos. Pero seguía liderando el partido y marcando el juego que más le convenía. De nuevo, los triplesde Riol y Javi Múgica le iban a dar la máxima ventaja hasta entonces en el minuto 15 (26-38). Ventaja que llegó a irse a 15 puntos (29-44). Paco Alonso, buscaba su primer triunfo como nuevo inquilino del banquillo malagueño, no daba con el equipo idóneo para parar a un León muy concentrado en todo momento. El Clínicas, siempre muy combativo, llegó a reducir hasta siete puntos esa desventaja, con un parcial de 11-3, con tres triples de Piwi García (40-47).
Baloncesto León volvía a irse tras el descanso por encima de la decena de puntos, tras, como no, más triples, ahora dos de Calvo (44-57). Paco Alonso llamaba a pista a Sinanovic, pero pronto cometía la cuarta, al igual que Nguirane, y el plan de jugar por dentro, se le volvía a pifiar. Apareció entonces, el juego exterior de Almazán, con cinco puntos consecutivos y los triples de Cobos y Zamora para resistirse a perder (55-61), un 8-0 para mandarle un recado al León que ya no estaba tan cómodo atacando. Que unido a otro arreón de 8-4, ponía el partido 63-65 en un santiamén.
Ya no estaba tan cómodo el León, que había perdido su cómoda ventaja de cara a los últimos diez minutos. Un triple de Quezada parecía dar cierto respiro (65-72). Pero siete puntos consecutivos de los malagueños le hacían empatar a 72 en el minuto 37, tras una canasta de Rafa Freire. Con 73-73 se llegaba al último octavo. Y empezaron los nervios, las precipitaciones. Sólo Quezada, 5 puntos, había anotado en los primeros 7 minutos del último cuarto. Pero cinco puntos consecutivos de Iván Martínez confirmaban la reacción 78-75 Con 80-75, a falta de un minuto García colocaba el 80-77. Fallo de Martínez, y el 80-79 lo pone Seawright, en otro rebote ofensivo. El propio jugador forzó la personal a Sinanovic a falta de 20 segundos, anotando sólo un tiro (81-79). A falta de 11 segundos empata Seawright. Este jugador cometería una dudosa falta personal con el tiempo cumplido sobre Martínez, que no desaprovecha para dejar con la miel en los labios al León.