QUÉ FUE DE... Jaime Peterson Ex Jugador de Baloncesto León
Magia y talento bajo la canasta
Artífice del segundo ascenso de León a la ACB hoy en día ayuda a niños con problemas Genio y figura. Así puede calificarse a un jugador que a pesar de vestir apenas una campaña y media l
Apenas completó temporada y media en Baloncesto León pero su recuerdo permanece imborrable entre los miles de aficionados, incluidos un buen número de compatriotas, que disfrutaron con su peculiar estilo de concebir el baloncesto en el que el juego de equipo se endulzaba con altas dosis de magia.
El sello Peterson como algunos lo denominaron fue también el de un jugador de extraordinaria calidad, un pívot que no sólo destiló calidad en su última etapa baloncestística en León. Antes lo había hecho en el Plasencia, Guadalajara, la Universidad Complutense. También en Francia y en su selección. Extrovertido y fajador, Peterson se formó en Estados Unidos. En Nueva York, donde reside actualmente, daba sus primeros pasos, en esta caso canasta a canasta. Las calles de la ciudad norteña fueron su primera escuela. Para un dominicano como él el baloncesto constituía una válvula de escape, y la posibilidad de fraguarse una vida provechosa. Y Peterson no desprovechó la oportunidad.
No pudo hacerse un hueco en la NBA. Quizás su talento no encontró la mejor vía de expresión para emular a los Tito Horford y Charlie Villanueva. Su salto al Viejo Continente fue el siguiente paso. Y en España halló el mejor acomodo. Quizás en dos equipos fue donde Jaime pudo mostrar su condición de excelso jugador. En la campaña 2002-2003 en la Universidad Complutense de la mano de Miguel Ángel Martín donde compartió vestuario con Andre Turner, Lampe y Joe Alonso y ya en la temporada 2006-2007 en Baloncesto León donde se erigió en uno de los pilares del segundo ascenso a la ACB del equipo. Con el rol de titular desde el primer día se ganó no sólo la consideración de sus compañeros, también de una grada entregada. Su personalidad tuvo mucho que ver. Y su clase.
Porque Peterson no destacaba por contar con un físico poderoso. Pero sí con una mentalidad guerrera que tanto gusta a la afición. Su fuerte no era acumular puntos, más bien posibilitar que lo hicieran sus compañeros. «Soy un jugador de equipo. A mí lo que verdaderamente me vale es el triunfo. Brillar no tiene relevancia si al final te quedas en el camino». Esas palabras fueron parte del testamento del pívot dominicano que en apenas una campaña pudo saborear sensaciones hasta ese momento inéditas como el ascenso a la ACB. Especial fue la eliminatoria con el Zaragoza donde León conseguía su objetivo.
Apenas unas semanas después el dominicano se despedía del equipo. No de España. Gandía fue el siguiente destino. Eso sí, siempre con la mirada puesta en poder regresar a León, un club que volvió a recurrir a él en la liga 2008-2009. No fue de inicio sino en pleno mes de diciembre. La lesión de Martín Leiva le abría las puertas de par en par para demostrar que su clase, bordeando ya la barrera de los 40 años, seguía intacta. Apenas unos meses para demostrar que tenía sitio en el proyecto. Y nuevamente la grada entregada. La misma que poco tiempo antes también había disfrutado con su coraje bajo aros.
Fueron los últimos días de Peterson como jugador profesional de baloncesto. Ya no recibiría más llamadas a pesar de que se rumoreaba que varios equipos estaban interesados en su contratación. Y como no podía ser de otra manera Jaime Peterson cogía las maletas para regresar a Nueva York, desde donde había partido para afrontar su larga y fructífera etapa como jugador. Eso sí, León sigue también presente en sus pensamientos. Son miles de kilómetros los que le separan de una ciudad y un club en el que dejó muchos destellos tanto profesionales como humanos pero para Jaime apenas unos segundos para conectarse a Internet e indagar como marcha su ex equipo y como viven los que fueron sus compañeros y amigos. Uno de ellos, Juanjo Bernabé, con el que sigue comunicándose. De Joaquín Rodríguez también guarda un gran recuerdo. Y de todos sus paisanos residentes en León.