Jaime Alguersuari ya tiene a su particular «tuercas»

Alguersuari perdió la rueda tras el error de un mecánico.
Sólo se puede calificar como mala suerte lo que le ocurrió al piloto español de Toro Rosso. El catalán salía séptimo, con serias opciones a puntuar y con el ánimo por las nubes. Sin embargo, la carrera se le complicó desde la parrilla, porque se vio superado pronto por varios rivales, aunque aún estaba con opciones de llegar al objetivo de los puntos. En su primer pit-stop se esfumaron dichas aspiraciones.
Uno de sus mecánicos se equivocó al colocarle el neumático trasero derecho, y en la misma vuelta de salida de boxes se salió y acabó volando por los aires. El piloto, por Twitter, se mostraba desesperado: «¿Qué más me puede pasar?», se cuestionaba. Desilusión tras haber firmado unas jornadas previas de entrenamientos notables que apuntaban a una carrera en la que podría acabar en la zona de puntos. Aún así Jaime aseguraba que «He hecho lo máximo en la clasificación, hemos estado los dos coches en la Q3 y creo que no es todo negativo. Demostramos que nuestra puesta a punto ha sido la óptima y que los resultados positivos no tardarán en llegar».
Por su parte, Hispania Racing logró el objetivo que se había planteado antes de llegar al GP de China: que sus dos coches acabaran. Y lo consiguieron, pese a una sanción a Vitantonio Liuzzi por adelantarse en la salida. El italiano, a pesar del drive-thorugh que le impusieron, finalizó penúltimo, por delante de su compañero. Próximo objetivo: acabar por delante de los Virgin en Turquía. Un buen resultado a la espera de que lleguen más mejoras.