FÓRMULA 1. GRAN PREMIO DE CHINA
Hamilton acaba con la tiranía de Vettel
El inglés se apunta una carrera épica arrebatando a falta de cuatro vueltas el triunfo al vigente campeón. Webber completa el podio tras remontar desde el puesto 18 y Alonso finaliza séptimo
Lewis Hamilton se baña en cava celebrando su triunfo en el Gran Premio de China. Vettel tampoco acab
Lewis Hamilton demostró en el Gran Premio de China que su calidad va en camino de equipararse a la de los mejores pilotos de todos los tiempos. El británico se convirtió en el único en repetir victoria en el circuito de Shanghai gracias a un constante acoso y derribo sobre Sebastian Vettel, que a falta de cuatro vueltas vio que la estrategia a tres paradas y no a dos era la óptima para esta prueba. Sus neumáticos llegaron al límite, y se volvieron a producir problemas en su KERS, mientras que las gomas del McLaren llegaron mucho mejor. Y eso que, antes de la carrera, Hamilton sufría un problema en la toma de aire del motor y sus mecánicos tuvieron que arreglárselo contrarreloj.
La misma estrategia tomó Mark Webber, sin duda el héroe del día, el MVP, en términos baloncestísticos. El australiano solventó una pésima gestión en la clasificación del sábado con una enorme remontada desde el 18º puesto de la parrilla hasta el tercero.
Arries gó saliendo con neumáticos duros para acabar con blandos, y la jugada le salió perfecta. La prueba de ello es que, en el momento álgido de rendimiento del neumático blando marcó una imparable vuelta rápida de 1:38.993, justo cuando estaba luchando por adelantar a Fernando Alonso. En ese giro le arrebató cuatro segundos al español. Y es que, se mire por donde se mire, la carrera de China de Alonso y de Ferrari fue, cuando menos, deficiente. Alonso lo explicaba tras la carrera: «Tenemos que mejorar el coche». Los más de 5.500 kilómetros recorridos por Ferrari en pretemporada no han servido más que para llegar a la tercera carrera del campeonato con la sensación de que no han realizado bien el trabajo.
El español finalizó séptimo, superado por Massa, sexto y que lleva ya un 2-1 sobre Alonso. Todo lo que pudo salir mal, sucedió. En la salida, otra vez, el asturiano se quedó clavado y su compañero le ganó la posición. La estrategia, a dos paradas, se mostró errónea, y en Ferrari no dio tiempo a rectificar. Esto se vio acrecentado con un primer pit-stop más lento que el de sus rivales.
Pese a todo, Alonso dejó una bonita imagen en una lucha titánica con Schumacher. El asturiano se peleó, como antaño, con el heptacampeón, que se defendió lo que pudo hasta que, finalmente, en la difícil curva 14 del trazado chino, y tras intentarlo en los dos giros anteriores, pudo adelantar. Fue lo mejor de una actuación que está lejos de lo que quería el bicampeón español. La carencia de velocidad del F150 es notable. Por citar un dato que apoya su tesis, la mejor vuelta del asturiano fue 1:42.070, la decimoquinta del día, por detrás de hombres como Trulli o Barrichello. Su compañero Massa, pese a superar a Alonso en la lucha particular, tampoco estaba satisfecho. Hasta dos veces repitió tras la carrera, en caliente, que se habían equivocado en la estrategia a dos paradas y ponía un ejemplo claro: «He adelantado a Hamilton en pista y ha acabado delante de mí».
Toca reflexión profunda en Maranello, porque la gira extra-europea de este inicio de temporada no ha sido ni mucho menos satisfactoria para una escudería que ha apostado por el título.