Con uniforme pero sin bici
Un dispositivo formado por 14 agentes de la Guardia Civil vigila la seguridad en cada una de las etapas
La Vuelta Ciclista a León no podría celebrarse si no es por el trabajo que realizan, cada jornada, catorce efectivos de la Guardia Civil de Tráfico que colaboran en la organización. Pasan muchas horas encima de sus motos o en los coches, mientras los corredores no escatiman esfuerzo, para intentar que nada se escape a su control y todo esté en perfectas condiciones para que la carrera se realice sin contratiempos.
El dispositivo está formado por dos sargentos, un cabo y once guardias civiles. Proceden del sub sector de León, entre los que se encuentra el destacamento de León, el de Astorga, Ponferrada y Pola de Gordón.
Están encargados de la seguridad vial dentro de los recorridos de las etapas, además de ser los responsables de mantener el orden público en el caso de que se produjera algún altercado durante la prueba.
Su labor principal es limpiar de coches las carreteras por las que pasarán los ciclistas. Este complejo trabajo se realiza por partes y en él colabora además la seguridad privada que contratan los promotores del evento deportivo.
Una unidad, siempre varios kilómetros por delante de la cabeza de carrera, se responsabiliza de cortar el tráfico y sacar, si es posible, todos los coches de la vía. Una vez conseguido, otra unidad, aunque ésta vez de la organización, es la responsable de señalizar el recorrido.
Luis Miguel, del destacamento de León, es el sargento que está al frente. Coordina todos los efectivos de la Benemérita. Él vive la carrera desde el coche, con tensión, atento a cada sector. Coordina al resto de sus compañeros.
Asegura que en ocasiones hay incidentes con algunos usuarios que incluso llegan a increpar a los agentes, aunque lo «más normal» es que no ocurra nada y que todo se desarrolle con normalidad. «La carretera lleva cortes, los cortes paciencia y todos sabemos que cada uno tiene la suya», apunta el sargento de la Benemérita.
Los agentes que conforman el dispositivo están dentro de la carrera de forma voluntaria. Todos ellos piden participar porque disfrutan de las pruebas deportivas. Este año, la mitad son nuevos y la otra mitad, veteranos, que tras disfrutar de una primera experiencia en este tipo de carreras deciden repetir a pesar de que no reciben ninguna compensación extra por este trabajo tan delicado.