Tropiezo en La Albuera (2-0)
La Ponferradina suma su primera derrota de la temporada frente a una Segoviana que aprovecha mejor sus ocasiones.

Carlos Ruiz, que ayer no encontró el camino del gol, controla el balón ante la presión de un jugador de la Gimnástica Segoviana en el partido disputado ayer en La Albuera.
La Deportiva regresa de vacío de su visita a Segovia tras caer derrotada en un partido cuya nota predominante fue la igualdad y que acabaron decidiendo dos pequeños detalles: una pena máxima favorable a los locales y un golazo de Terleira cuando lo bercianos estaban al acecho de la meta local en busca de la igualada.
La primera mitad fue sumamente física. Tanto la Deportiva como la Segoviana realizaron una incesante presión sobre la creación de juego, lo que provocó que las combinaciones en el centro del campo fueran escasas. Los errores a la hora de pasar el balón fueron la nota predominante de un inicio de choque embarullado que desembocó en una lucha sin tregua en el centro del campo.
La Segoviana avisó primero en una jugada fulgurante que cogió desprevenida a la zaga de la Deportiva. Agustín abrió el balón al costado derecho y Font colgó un centro muy peligroso sobre el área que Samuel desvió antes de que Fran pudiera remacharlo al fondo de las mallas. El conjunto segoviano llevaba la voz cantante y la Deportiva se conformaba con salvaguardar su portería juntando mucho sus líneas e incomodando la salida de balón local, ejerciendo una asfixiante presión sobre la medular azulgrana.
Pero el paso de los minutos favoreció a los intereses de la Ponferradina, que poco a poco fue asentándose sobre el terreno de juego. Claudio Barragán ordenó desde la banda a los suyos adelantar líneas y la decoración cambió. A la Segoviana le entraron las dudas y optó entonces por el juego en largo, pero en esta tesitura la Deportiva se hizo con la posesión del cuero y comenzó a cercar con peligro la portería de Durán, que iba a convertirse en el protagonista de la primera parte.
La mejor ocasión de la Deportiva llegó a balón parado. Doménech botó una falta desde la frontal del área, pero el meta azulgrana repelió el balón con los puños a córner. En ese mismo saque de esquina Doménech volvió a probar fortuna con un remate de cabeza, pero de nuevo Durán repelió el peligro alejando el cuero de sus inmediaciones.
A partir de ese momento el juego decayó. Un error de Morales en el despeje a punto estuvo de desembocar en el primer gol berciano, pero Durán, de nuevo, apareció para salvar a su equipo con una intervención de mucho mérito, ya que supo reaccionar a pesar del error de su compañero.
Rebasada la media hora de juego la Deportiva reclamó penalti por un agarrón dentro del área de Fran sobre Dani Carril, pero el colegiado miró para otro lado a pesar de las protestas que llegaban desde el banquillo visitante. Instantes antes Doménech había abandonado el terreno de juego lesionado y en su lugar había entrado Sergio Rodríguez. Al filo del descanso todavía tuvo Durán una ocasión para lucirse de nuevo a disparo de Alán.
El segundo tiempo fue algo más movido. Con el déficit físico de ambos equipos los huecos fueron mayores y el balón empezó a circular con mayor claridad. Carlos Ruiz, con un remate desde la frontal del área y el recién entrado Yuri, al peinar un balón en el área pequeña, creaban las dos primeras ocasiones de peligro para la Deportiva. Los problemas de los segovianos a medida que pasaban los minutos se iban acrecentando y los bercianos tenían el gol que les podía haber llevado a la victoria cada vez más cerca. El brasileño Yuri estuvo a punto de adelantar al conjunto naranja tras escaparse en velocidad por la banda derecha y encarar a Durán. El guardameta le cerró muy bien el ángulo.
Minutos después a los de Claudio Barragán se les vino abajo el choque como un castillo de naipes. Jesús Alonso realizó un saque de banda en las inmediaciones del área de la Deportiva y Alán, en el intento de despejar el balón, tocó el esférico con la mano. El colegiado no dudó en señalar la pena máxima, que instantes después convirtió Fran a pesar de que Orlando llegó a rozar el balón con los dedos.
El gol desconcertó a la Deportiva, que empezó a abusar de balones largos. Ahí la Segoviana pudo sacar más provecho, pero no tuvo suerte de cara a puerta. Alonso se anticipó a la defensa berciana en una falta botada por Fran, pero el balón se fue fuera de milagro. Cuando la Deportiva estaba totalmente lanzada vivo el segundo mazazo de una forma increíble. Terleira voleaba a la media vuelta desde el medio campo el balón, y éste cogía una parábola diabólica que sorprendía a Orlando. Era el epílogo del partido, ya que ni en superioridad numérica por la expulsión de Durán, que tocó un balón con las manos fuera del área tras una salida desesperada, la Deportiva volvió a crear peligro.