León fulmina a otro ‘gallo’ (77-59)
Veinte minutos pletóricos de defensa-ataque sentencian a un Granada que acudía al Palacio invicto como visitante. Bernabé y Durley vuelven a ser los mejores de un equipo en el que todos aportan.

Jonathan Durley se dispone a ejecutar un mate ante la oposición de José Manuel Coego.
Baloncesto León crece como equipo y lo demuestra sobre la pista. Si hace cinco días su ‘víctima’ era el Melilla, ayer también hincaba la rodilla ante el repertorio de juego local otro de los llamados a pujar con fuerza por el ascenso, el Granada (77-59). La receta es sencilla, juego colectivo, defensa y un acierto notable ante el aro rival.
Con un cinco en el que De Grado había dado el rol de titulares a Lucho y Mario Díez León no pudo empezar mejor a jugar sus bazas. El salto inicial fue el preludio de lo que iba a acontecer en adelante. Lucho, con un triple, se encargaba de avisar a los andaluces de que para ‘mojar’ en el Palacio iba a sudar tinta.
Solvente como cuatro días antes frente al Melilla el plantel local hacía gala de una notable selección en el tiro aliñada con su fortaleza en defensa. El Granada apenas iba a resistir cinco minutos. En ese tiempo el margen de los leoneses se había situado ya en los seis puntos (15-9). Apenas unos segundos más tarde otro triple de Lucho obligaba a Curro Segura a solicitar tiempo muerto. La herida era ya preocupante (18-9) más por el juego desplegado por unos y otros sobre el parqué que por los dígitos que se traslucían en el marcador. Ni por esas los andaluces iban a enderezar el rumbo. El 27-9 con un parcial de 16-0 tras un espléndido primer cuarto de los de De Grado lo decía todo. Y también una estadística que reflejaba mayor diferencia en cuanto a valoración. León había sumado 41 por ¡1! de un equipo que aspira a todo en esta Liga.
La segunda entrega apenas variaba la decoración. Ni los tres puntos consecutivos de Jesús Fernández quebraron el paso de los locales. Además, los nervios empezaban a aflorar en los granadinos hasta el punto de acumular en pocos minutos una antideportiva y una técnica en este caso al técnico Curro Segura. Y en esa faena torera en la que todo el equipo producía la dirección de Bernabé se convertía en el faro que guiaba la nave hacia el segundo triunfo liguero. A menos de tres minutos para el descanso León ya disfrutaba de 26 puntos de rédito (42-16). Y eso que dos de sus piezas básicas, Julio González y Rocchia, tenían que disfrutar del espectáculo sentados en el banquillo aquejados de sendos problemas físicos. Tras 20 minutos de pulso el electrónico no mentía (44-22).
Tras el paso por vestuarios el Granada intentó quemar sus naves en busca de la remontada. Su esfuerzo al límite sólo sirvió para acortar un puñado de puntos (lo más cerca que estuvo fue a 17 con el 49-32). También para acumular un desgaste que en el tramo final del tercer cuarto volvía a situarle a 22 puntos de distancia. Y eso que León había utilizado sólo a ocho jugadores. Restaban diez minutos pero salvo hecatombe los de De Grado tenían el partido en el bolsillo con el 61-39. León no se relajó y supo mantener su estilo. Quizás el cansancio sirvió para que los visitantes maquillaran el resultado, sonrojante para un plantel con la vitola de favorito al ascenso.