El Madrid hace pleno en Europa (0-3)
El Ajax, indignado con el arbitraje, echa la culpa al colegiado de dejarle fuera de la Champions al anularle dos goles .

El internacional brasileño del Madrid, Kaká, rodeado de contrarios intenta controlar un balón.
La gran noticia en Amsterdam fue la injusta despedida del Ajax, aunque gracias a su pegada, y a la ayuda arbitral, el Real Madrid selló en Holanda (0-3) la mejor fase de grupos de su historia en la ‘Champions’ e igualó el récord de 15 victorias consecutivas que firmó con Miguel Muñoz en el banquillo hace medio siglo, en la Liga.
El Madrid tendrá así frente al Barça, con sus titulares descansados, la posibilidad de empatar la marca de 16 triunfos consecutivos que lograron los azulgrana la pasada temporada, aunque volvió a cerrar su actuación en el Amsterdam Arena con escándalo, y esta vez con un castigo tremendo para el Ajax, aunque los holandeses también colaborasen con su desidia. Si la pasada temporada fueron las tarjetas forzadas, en esta ocasión la culpa fue del arbitraje, que expulsó al Ajax de la Liga de Campeones, por los dos tantos anulados, y por la sospechosa goleada del Olympique de Lyon en Zagreb.
José Mourinho, tan dado a criticar a los jueces cuando cree que le persiguen, a él y a su equipo, no podrá quejarse de sus compatriotas, el línea que en solo tres minutos marcó dos fueras de juego inexistentes al Ajax, y el árbitro que hizo caso a su asistente. Así evitaron que el Ajax remontase el tempranero gol de Callejón y pudiese arruinar la inmaculada racha madridista, que los blancos ampliaron jugando a medio gas, y con demasiada suerte. Si no lo tenía claro, Mourinho ya sabe qué alineación puede presentar en el derbi del Bernabéu, porque salvo Arbeloa, ninguno de los que salieron en el once quitará el sitio a quienes se quedaron en Madrid y lo tienen garantizado el sábado.
Aparte de esto, fue la efectividad del Madrid, con dos tantos en tres ocasiones, la que permitió tan plácido partido con la cabeza puesta en el clásico, trascendental para el título liguero. Desde la posición de delantero centro, Callejón, que siempre cumple en las escasas oportunidades que se le conceden, abrió el marcador tras un gran pase en largo de Kaká, y también lo cerró. Y en su lucha particular con Benzema, Higuaín le ganó la partida al francés en la definición de cara a gol.