Diario de León

fútbol. tercera división

El desfibrilador de la vida

«Sin el aparato no habría podido hacer nada para revitalizar al aficionado. Es el gran protagonista. Debería estar en todos los recintos», indica el doctor de la Cultural .

Salustiano López Contreras, con el desfibrilador que salvó la vida al aficionado de la Cultural.

Salustiano López Contreras, con el desfibrilador que salvó la vida al aficionado de la Cultural.

Ángel Fraguas
León

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Salustiano López Contreras, jefe de los servicios médicos de la Cultural, era este lunes la persona más feliz y satisfecha del mundo por haber salvado la vida del seguidor culturalista que responde a las iniciales A.G.Z. Su rápida actuación junto al personal del servicio de emergencias 112 hicieron que el aficionado culturalista pudiera recuperarse tras sufrir una parada cardiorrespiratoria. El masaje cardíaco del doctor y, sobre todo, el desfibrilador devolvieron la vida al aficionado leonés. «Sin el aparato no habría podido hacer nada para revitalizar al aficionado. Es el gran protagonista. Debería estar en todos los recintos deportivos», sentencia el doctor de la Cultural.

«Pero no todas las instalaciones deportivas lo poseen», lamenta López Contreras. Todos los estadios de Primera y Segunda División poseen un desfibrilador tras un acuerdo con la Liga de Fútbol Profesional. Sin embargo, en las categorías más modestas del fútbol español, como Tercera División, Regional Aficionados y Fútbol Base, la presencia de un desfibrilador es prácticamente un milagro.

«Un desfibrilador es un aparato electrónico portátil que diagnostica y trata la parada cardiorrespiratoria cuando es debida a la fibrilación ventricular, en que el corazón tiene actividad eléctrica pero sin efectividad mecánica, o a una taquicardia ventricular sin pulso en que hay actividad eléctrica y en este caso el bombeo sanguíneo es ineficaz, restableciendo un ritmo cardíaco efectivo eléctrica y mecánicamente», explica el médico de la Cultural.

Su elevado coste -en algunos casos, superior a los 6.500 euros- y la necesidad de poseer personal especializado para poder utilizarlo, hacen muy difícil su presencia en todos los recintos. Aún así, muchos polideportivos de la geografía española ya cuentan con uno en sus instalaciones, un elemento básico para poder salvar vidas como se demostró este domingo.

«El desfibrilador de la Cultural ha servido de momento para atender a los aficionados que acuden al estadio cada domingo. No ha sido utilizado para atender a los deportistas y Dios quiera que no se utilice nunca más. Recuerdo otro seguidor hace un año que también sufrió una parada y el desfibrilador nos sirvió de ayuda», indica Salustiano López Contreras.

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