fútbol. primera división
El Reyno no es Old Trafford (2-1)
Osasuna baja de la nube al Athletic al derrotarle por 2-1 con dos acciones a balón parado. Los de Bielsa acusaron el desgaste del partido ante el Manchester.

Los futbolistas de Osasuna celebran la victoria ante el Athletic de Bilbao.
Osasuna bajó de la nube al Athletic al derrotarle en el Reyno de Navarra por 2-1 con dos acciones a balón parado en media hora: la primera con fortuna al ser un autogol de Iturraspe y la segunda con un cabezazo de Raúl García, ambas tras faltas botadas por Puñal.
De este modo, los ‘rojillos’ se acercan al objetivo inicial de la permanencia, aunque apuntan a cotas más altas tras ganar a un Athletic que recortó distancias con un gol de Llorente en la segunda parte, pero pagó el esfuerzo físico.
Tras el desgaste del partido de Old Trafford, el argentino Marcelo Bielsa, técnico del Athletic, dejó en el banquillo de salida a tres de sus fijos en el once: Llorente, Javi Martínez y Ander Herrera.
Osasuna salió con lo puesto al acumular hasta siete bajas, pero se adelantó de inmediato, en el minuto 9, además con fortuna al ser un autogol de Iturraspe. Puñal botó una falta lateral y el medio centro rojiblanco cabeceó erróneamente a su portería sin opciones para Iraizoz.
Osasuna volvió a golpear a balón parado. Una nueva falta lateral de Puñal, en esta ocasión por el costado derecho, encontró la cabeza de Raúl García, quien se adelantó a San José para hacer el 2-0 a la media hora.
Nuevamente a la contra, el Athletic creó peligro a Osasuna, pero el disparo de Íñigo Pérez se fue alto ante la salida de Andrés Fernández. Bielsa metió de inicio en el segundo periodo a Llorente y Ander Herrera, y una conexión entre ambos redujo diferencias a los diez minutos de la reanudación para elevar la emoción del partido.