tercera división
El Bembibre pide paso (4-2)
Partido accidentado ante el Real Ávila donde el árbitro fue más protagonista que los jugadores de ambos equipos al mostrar doce tarjetas amarillas y dos rojas.
Puente abrió el marcador para el equipo rojiblanco.
El Bembibre dio un puñetazo sobre la mesa para demostrar que hay que contar con él para meterse en la fase de ascenso; y es que ambos equipos salieron con las ideas muy claras desde el principio, sabedores que la derrota a estas alturas se puede pagar muy cara. Por eso en los inicios el balón rondó por ambas porterías con mucho peligro. En el minuto 9 un centro de Roberto Puente es cabeceado al larguero por Borja. Un fallo posterior de la defensa local propicia que Omar tenga que intervenir evitando un gol cantado de Chiqui. La presión del equipo visitante pone nervioso al Bembibre pero una falta botada por Porfirio Puente, vuelve a demostrar que el Bembibre no jugaba a quemarse. Y a pesar de que pudo haber marcado algún tanto antes del primer gol local, éste no llegaría hasta el minuto 29 donde una falta bien botada por Porfirio Puente, se le escapa al portero y se aloja en la red. Antes del descuento dos sobresaltos alertaban del peligro que ambos equipos ejercían sobre las porterías contrarias. Después de quedarse el Ávila en inferioridad por la expulsión de Tirso en el minuto 35, se sobrepondría con un tanto de Emilio a un minuto del descanso. Una falta, bien botada por este jugador, se cuela por toda la escuadra de la portería local. Pero antes del descanso, Roberto pondría por delante de nuevo a su equipo tras un centro de su hermano.
Tal y como finalizaron los primeros 45 minutos comenzaría la reanudación. Nada más sacarse de centro los rojiblancos roban un balón, éste llega sobre Javi Recamán y su centro lo cabecea Cueto sin oposición. Al Ávila no le quedaba otra que abrir líneas y éstos se plantaban con demasiada facilidad sobre Omar, que tuvo un par de intervenciones buenísimas a lanzamiento de Emilio. Para ser posteriormente David Matías quien saque un balón bajo palos. Pero cuando más estaba sufriendo el cuadro de Ministro llega el gol que apuntillaba un poquito más a los visitantes.
Y a partir de aquí se producirían los incidentes que hicieron que el partido se volviese bronco con la pasividad del colegiado. Pitó un penalti de Rubén Alba que trasformó Emilio pero que le costaría la doble cartulina amarilla al defensa local. Un minuto más tarde Roberto Puente también era expulsado y comenzaba un calvario de aquí al final para los locales. Menos mal que se pudo sacar la victoria adelante en un partido que duró 98 minutos.