Portugal, un bloque al servicio de CR-7
Paulo Bento ha logrado dotar a Portugal de un estilo bastante reconocible, con algo más de toque y presencia ofensiva que en tiempos de Carlos Queiroz.
Es el técnico que menos cambia de la Eurocopa. Apuesta por un 4-3-3 y todo ocurre en función de Cristiano Ronaldo. El crack goza de plena libertad para moverse en todo el frente de ataque e incluso para retroceder y actuar como enganche. Sus permutas condicionan a los demás.
La zaga es poderosa en el centro, con Bruno Alves y Pepe, peligrosos en la estrategia ofensiva y en sus lanzamientos largos para buscar la espalda a los rivales, pero más vulnerable en los costados. Joao Pereira y Fabio Coentrao están completando una Eurocopa notable pero son más ofensivos que defensivos. En el centro, la mejoría de Miguel Veloso le ha hecho titular junto a los indiscutibles Moutinho y Meireles. Es un eje interesante donde el del Oporto aporta la calidad y el del Chelsea una gran experiencia y carácter competitivo. Arriba, los extremos son dos puñales. Nani es irregular pero un jugador enorme si tiene su día, y por Cristiano hablan sus números. El gran problema de las ‘Quinas’ está en el puesto de ariete. Y más con la ausencia de Postiga. Hugo Almeida tendría que rendir para cumplir con las exigencias y Oliveira todavía es joven.