Cadenas regresa al Ademar
El técnico acepta la oferta del club leonés para sentarse de nuevo en el banquillo pero sólo firma por una temporada.

Manuel Cadenas a su salida ayer del club leonés después de haber dado el «sí» a regresar al banquillo del Ademar. A su espalda, un satisfecho Carlos Pollán.
Vuelve. Tras un largo paréntesis de cinco años, Manolo Cadenas, el técnico que llevó al Reale Ademar a sus cotas más altas y que puso al equipo leonés entre los grandes del planeta balonmano volverá a sentarse en el banquillo la próxima temporada. Tras semanas de dudas y contactos a última hora de ayer el técnico de Valdevimbre daba por fin a al presidente ademarista, Carlos Pollán, el ansiado «sí» que tanto esperaba una afición que ve a Cadenas como el mejor timonel posible para la travesía del desierto que le aguarda al Reale Ademar como consecuencia de la crisis económica, de las deudas que arrastra y del ajuste presupuestario a que se ha visto obligado para el próximo ejercicio.
El deseo del club leonés era atarle con un contrato de varias temporadas pero Manolo Cadenas sólamente ha firmado por una temporada. Es obvio que en esta decisión han pesado dos cuestiones. La primera es que el próximo año el club celebra de nuevo elecciones a la presidencia y la segunda es que quiere comprobar si la campaña que viene despeja dudas sobre la viabilidad económica de un club que arrastra un déficit de 300.000 euros en números redondos o bien si el horizonte sigue cubierto de negros nubarrones en el apartado económico.
«Quiero ver como van las cosas aparte de que va a haber elecciones y si llega una directiva nueva he preferido que tenga la posibilidad de elegir quién será el entrenador sin ninguna cortapisa», manifestó ayer Cadenas minutos después de abandonar la sede ademarista con su plácet a sentarse de nuevo en un banquillo que abandonó en la temporada 2007/08 para poner rumbo a Barcelona y luego a Granollers, sus destinos catalanes desde que decidiese irse de León.
Es consciente de que el reto que le aguarda es muy complicado pero su deseo de volver a León ha inclinado finalmente la balanza.
Debe hacerse cargo de un equipo que ha sufrido nada menos que doce bajas en su plantilla además del anterior entrenador, Isidoro Martínez, el que fuese precisamente su ayudante en la época más gloriosa de la entidad ademarista. Y su capacidad de maniobra será escasa porque dispondrá de apenas 100.000 euros para hacer los fichajes que permitan formar un equipo mínimamente competitivo a escasas dos semanas del comienzo de la pretemporada.