tour de francia Los Pirineos no deciden
Voeckler suma otra victoria
El francés repite triunfo al imponerse en una etapa pirenaica entre Pau y Bagnères-de-Luchon menos decisiva de lo esperado. Wiggins sigue líder.

Voeckler celebra su triunfo en la llegada a meta en Bagnères-de-Luchon.
El francés Thomas Voeckler (Europcar) firmó una hazaña en la etapa reina de los Pirineos con una exhibición en los cuatro puertos que unieron Pau y Bagnères de Luchon a través de 197 kilómetros, en la que el británico Bradley Wiggins mantuvo el maillot amarillo y Cadel Evans se olvidó de sus opciones de podio en favor del italiano Vincenzo Nibali.
«Chapeau y Merci». Los franceses agradecieron con dos palabras la gesta del veterano guerrillero del ciclismo galo, que además puso a su país líder en número de victorias en este Tour, con cinco, por delante de Gran Bretaña. No era para menos, pues Voeckler, de 33 años, fue el rey de los puertos, ya que coronó en cabeza los cuatro colosos de la etapa, Aubisque, Tourmalet, Aspin y Pereysourde, y desde la cima de éste último aún fue capaz de aumentar la ventaja respecto a su primer perseguidor.
Voeckler fue el más fuerte entre los 38 corredores que formaron la escapada del día en el kilómetro 20. Ya ganador en Bellegarde hace una semana, levantó los brazos por segunda vez en la presente edición. A 1.40 llegó el danés Chris Sorensen (Saxo Bank) y a 3.22 el español Gorka Izagirre (Euskaltel) y el kazajo Alexander Vinokurov (Astana), que se pasaron todo el día persiguiendo al héroe pirenaico.
En la etapa de los favoritos la jornada dejó una conclusión clara, y es que Cadel Evans no sólo no renovará el título, sino que se puede despedir del podio tras llegar a meta a 3.47 minutos del trío compuesto por Bradley Wiggins, Chris Froome y Vincenzo Nibali. Los británicos del Sky siguen inamovibles en las dos primeras plazas y Nibali es tercero con un colchón de más de 3 minutos sobre el cuarto, que es el belga Van den Broeck.
Evans cayó del cuarto al séptimo puesto de la general, a 8.06 de Wiggins. Un descalabro el del australiano que permitió al español Haimar Zubeldia adelantar una plaza. Es quinto, a 7.13 minutos. En la etapa cruzó la línea junto a sus compatriotas Alejandro Valverde y Juan José Cobo, a menos de un minuto del grupo del líder.
La etapa más dura de los Pirineos, «la del Tourmalet», no acababa en alto, pero estaba señalada como unas de las últimas oportunidades para asaltar el liderato de Wiggins. Los opositores debían poner en práctica estrategias para poner en apuros al Sky y a su líder. Pero la realidad fue la de siempre.
El conjunto británico controló la etapa metro a metro, y a la hora de la verdad nadie inquietó al líder, siempre escoltado por el implacable Chris Froome. Solo Nibali mostró su orgullo con dos ataques en el Peyresourde, cuya cima estaba a 16 kilómetros de meta. El «Tiburón» lanzó sus habituales dentelladas con la intención de jugarse el tipo en la última bajada hasta meta. Pero no hubo manera. Sus ataques sirvieron para reflejar el más que probable podio de París. El siciliano se llevó a su rueda a Wiggins y Froome. Y terminó de hundir al australiano Evans.