El agente de Kaká, en Milán
Gaetano Paolillo se reunió con Galliani para buscar al jugador brasileño un destino europeo en lugar de uno americano como pretendía el Real Madrid.

El brasileño Kaká podría volver a vestir la camiseta del AC Milan.
Gaetano Paolillo, representante de Kaká en Italia, se ha reunido el mediodía de ayer en Milán con Adriano Galliani y Ariedo Braida, consejero delegado y director general del Milan, respectivamente. El encuentro ha tenido lugar en la sede del club lombardo, en Via Turati. Tras el encuentro, Paolillo abandonó las oficinas milanistas sin hacer declaraciones. Preguntado por los medios que aguradaban su salida, apenas confirmó los contactos: «Si, hemos hablado de Kaká, pero no me pidáis que diga nada más».
El administrador delegado del Milan, Adriano Galliani, sigue abriendo las puertas de su club a un posible regreso de Kaká, quien busca una salida del Real Madrid después de que José Mourinho le confirmara que no entra en sus planes para ser titular esta temporada. «Algunos amores nunca terminan». Así respondió Galliani cuando se le cuestionó sobre el posible regreso de Kaká al Milan.
A la tercera va la vencida y, si no lo consigues, desiste de volver a intentarlo. De esta forma se puede resumir la carrera de Kaká en el Real Madrid. Después de tres temporadas de blanco, parece difícil que el futbolista brasileño se vuelva a vestir de ese color. Nunca llegó a alcanzar el nivel que tuvo en Milán, donde derrochó calidad a borbotones en los terrenos de juego italianos y europeos. Tampoco su mejor estado de forma, ya que las lesiones han sido piedras demasiado grandes en su camino al éxito. José Mourinho no cuenta con él y el club blanco le anima a buscarse equipo. En una reunión celebrada el pasado lunes en las oficinas del Santiago Bernabéu, el entrenador portugués comunicó al mediapunta que, en caso de quedarse esta temporada, sería suplente. Una invitación a marcharse. Kaká no puede permitirse quedarse fuera del equipo titular cada domingo, ni el Madrid pagar una ficha tan alta a un jugador para que se quede en el banquillo.