El Madrid no carbura
Los blancos muestran una imagen penosa ante el Getafe y siguen sin conocer la victoria en las dos primeras jornadas.

Abdelaziz Barrada celebra su gol, segundo de su equipo, mientras Casillas se lamenta de la pasividad de su defensa.
El Real Madrid agravó su mal inicio de temporada, sin conocer la victoria en tres partidos oficiales, con una derrota en el Coliseum Alfonso Pérez, en un estado alarmante de juego, remontado por un Getafe firme y disciplinado, que lideró con calidad el marroquí Abdel Barrada (2-1).
Sigue de vacaciones el equipo de José Mourinho. Ha perdido su pegada letal, su ritmo diabólico de fútbol. Repite los mismos errores del pasado. El balón parado como asignatura pendiente. Alejado aún de su verdadero nivel en Getafe, terreno al que tenía cogida la medida las tres últimas temporadas.
Pocos partidos tiene sencillos el Real Madrid en el Coliseum Alfonso Pérez. Luis García, admirado por José Mourinho, diseña una táctica que reduce espacios y asfixia a los creadores de fútbol. Con el balón en los pies de ‘Lass’ Diarra, al conjunto madridista le costó encontrar el camino. No será mal recibido Luka Modric.
El partido fue trabado, sin que el Real Madrid pudiese tomar el mando. Se topó con un Getafe sostenido en la medular por el esfuerzo incansable de Míchel, Xavi Torres y Diego Castro. Su fútbol pasa por Barrada. Calidad y visión se unen en un futbolista que puso la pausa y acabó sentenciando. Miku peleó sin fortuna y sin la valoración de la afición a su trabajo.
Apareció de nuevo Higuaín, como en el estreno liguero, para sacar petróleo de un pase de Di María. Pugnó en su primer intento con Alexis, recortó a Moyá y marcó a puerta vacía. El primer triunfo estaba encarrilado. Un testarazo de Abraham, tras mala salida de Casillas fue el aviso en el primer acto. La sorpresa estaba por llegar en el segundo. El primer remate a puerta del Getafe fue gol. El centro perfecto de Barrada, lo cabeceó sin oposición Valera cruzado. Inalcanzable para Iker. Era el castigo al mal juego madridista.
A la hora Mourinho juntó a Benzema e Higuaín. Sin éxito. Necesitaba el triunfo y arriesgó. El primer balón que tocó Karim estuvo cerca del gol. Su remate, tras un giro dentro del área, con la zurda lo sacó Valera. El Real Madrid perdía orden y el partido se abría. El planteamiento de Luis García era perfecto. Era la hora de recurrir a la velocidad de Colunga.
El triunfo del Getafe nació con la seguridad de Moyá. Respondió bien ante Cristiano. Barrada hizo el resto. Cada balón que tocaba hacía temblar a la defensa madridista, hasta que encontró el premio en un contragolpe de manual. Colunga se marchó de Albiol, ayudado en el arranque de su mano en la que golpeó el balón tras el control. Barrada lanzó un zurdazo a la red.