RAID. PUNTO Y FINAL A UNA ODISEA
Ramón Gutiérrez ya está en casa
E. l piloto será operado en el Hospital de León tras su repatriación desde El Cairo.

Ramón es bajado en una camilla desde el avión medicalizado que le trasladó de El Cairo a León.
Ramón Gutiérrez ya está en León. Después de cinco días de odisea el piloto podrá por fin ser operado en el centro hospitalario leonés de la triple fractura en la vértebra 5 que se producía en la penúltima etapa del Rally de los Faraones en Egipto.
Un avión medicalizado que partía poco antes de las 12 del mediodía desde El Cairo y que hacía escala en Malta era el encargado de trasladar al leonés que, dolorido, arribaba en el aeropuerto de La Virgen del Camino a las 18.50 horas. «Por fin me encuentro en casa que era lo que quería. He pasado unos días bastante malos no sólo por los dolores sino por la situación que viví en el hospital de El Cairo. Allí la atención era ínfima y las condiciones para que pudiera ser operado bastante deficientes», precisaba el piloto que apenas tuvo tiempo para saludar a su mujer en el aeropuerto pero que una vez trasladado al hospital pudo reencontrarse con ella.
«Es una experiencia que me ha tocado vivir y que espero que no se repita. Ahora lo importante es que me operen y luego recuperarme». Precisamente Ramón podría ver como se demora unos días la intervención quirúrgica ya que en otro despropósito más del centro sanitario egipcio el cd en el que grabaron la información de las pruebas realizadas al piloto no podía abrirse para recuperarla por parte de los servicios médicos del Hospital de León. «Creo que o han fallado a la hora de grabarlo o lo han hecho con unos parámetros que no son fáciles de descifrar».
Si al final se puede recuperar la información Ramón pasaría por el quirófano para solventar su lesión de forma rápida. De lo contrario habría que repetir las pruebas. «Espero que todo se solucione pero ya en España me da igual esperar unos días».
Eso sí, a pesar del calvario que ha tenido que pasar desde que sufriera el accidente Ramón Gutiérrez ya piensa en cómo afrontar otra aventura deportiva. Eso sí, para ello tendrá que dejar pasar un tiempo.
Precisamente el piloto, del que su mujer no se separaba en la jornada de ayer, no se olvidaba de agradecer a todos aquellos que aceleraron las gestiones para que la repatriación fuera posible. «Al cónsul, amigos y autoridades españolas les debo que esa odisea que duró cinco días sea ya pasado para mí».