RAIDS. PUNTO Y FINAL AL CALVARIO
Siete horas y como nuevo
Gutiérrez recupera la fiabilidad de sus siete vértebras dañadas en el Rally Faraones. El proceso de recuperación será de seis meses.

Ramón Gutiérrez, en el Hospital de León donde ayer se le reconstruyeron siete vértebras.
Siete horas en el quirófano del Hospital de León han servido a Ramón Gutiérrez para recuperar la fiabilidad de siete de sus vértebras dañadas en el accidente que el piloto sufría en la penúltima etapa del Rally de los Faraones.
Después de su calvario en un centro sanitario egipcio y el traslado al Hospital de León, el piloto podía por fin ser operado para solventar un problema que en su primer estadio pudo costarle la vida dado que otra consecuencia del accidente era la aparición de un edema pulmonar que retrasó varios días el proceso quirúrgico hasta la jornada de ayer.
En las manos del reconocido traumatólogo Manuel Fernández, Ramón permanecía siete horas en la mesa de operaciones donde se le reconstruían las siete vértebras afectadas. El resultado, un éxito que posibilitará que el piloto pueda ser dado de alta en una semana para posteriormente iniciar un proceso de recuperación que en los primeros tres meses le impedirá coger peso mientras que a partir del sexto ya podrá hacer deporte.
Ramón, que en todo momento ha estado acompañado por su mujer, era trasladado posteriormente a la zona de reanimación desde donde pasará a lo largo de la jornada de hoy a planta. El propio piloto, poco antes de encomendarse al bisturí del cirujano, agradecía la deferencia del centro hospitalario leonés donde «he podido recuperar la tranquilidad después de unos días en El Cairo donde incluso llegué a temer por mi vida».
En cuanto a la operación en sí, el resultado según la información trasladada a sus familiares, ha sido satisfactorio. «Sólo presentaba un hematoma pero que no influyó en el proceso quirúrgico», precisaba ayer su mujer. «Ahora toca pensar en recuperar cuanto antes la vida normal».