Diario de León

COPA DEL REY. DIECISEISAVOS DE FINAL

Villa pone al Barça en octavos (3-1)

Un Alavés perjudicado por el árbitro se adelanta pero el equipo culé remonta con un doblete del punta asturiano, que llega a los 300 goles, y otro tanto de Adriano.

David Villa celebra su primer gol frente al Deportivo Alavés en el Camp Nou.

David Villa celebra su primer gol frente al Deportivo Alavés en el Camp Nou.

Publicado por
p. ríos | barcelona
León

Creado:

Actualizado:

A los vitorianos, al menos, les quedó el consuelo de que gran parte de la culpa del resultado (3-1) y de la derrota que les endosó el cuadro catalán pudo ser achacable al árbitro. Un penalti birlado y un gol legal anulado, por un fuera de juego que no existió, es demasiada ventaja para un enfrentamiento entre un Primera y un Segunda B. De alguna manera, los vitorianos salieron con la sensación con la que se van muchos de los equipos que acuden al Camp Nou: no solo basta con hacer un partidazo y con ser capaz de tratar de tú a tú a todo un Barça durante casi una hora, sino que además hace falta una pizca de fortuna para que al colegiado no le tiemble el pulso en los momentos delicados (3-1).

El partido, en cualquier caso, le sirvió a Tito Vilanova para hacer pruebas y para ir dando minutos a jugadores que o bien no son habituales o bien salían de una lesión. No estaban Messi, Piqué, Alba, Xavi, Iniesta ni Alves, gran parte de las estrellas del equipo, pero sí Pujol, Mascherano, Adriano, Song y Villa, además de Pinto, Dos Santos, Sergi Roberto, Thiago (que volvía tras la lesión) Tello y Montoya. Es decir, que ni el 0-3 de la ida, ni el hecho de que el contrario milite en la categoría de bronce (es líder destacado del grupo 2) frenaron a Vilanova a alinear un equipo de garantías, con hasta cinco teóricos titulares. Una mezcla de veteranos y noveles, titulares y suplentes, que no carburó demasiado bien. El Alavés ya había hecho un gol y había forzado un penalti (aunque Velasco no lo vio). Los vascos salieron sin complejos, presionando muy arriba y su atrevimiento tuvo premio bien pronto: Miki lanzó al segundo palo y Viguera, el mejor de los visitantes, cruzó de cabeza para hacer el primero.

El Alavés se mostraba firme, y solo una buena combinación entre Thiago y Adriano, que culminó el lateral, impidió que los albiazules se fueran al descanso con ventaja.

Tras la reanudación, el Barça salió más enchufado. Movió más rápido y con más sentido el balón y bien pronto tuvo recompensa. Villa aprovechó las ausencias de Xavi y Messi para reivindicarse como lanzador de faltas: con la derecha y desde el pico del área, salvó de forma magistral a la barrera. A la siguiente jugada, un nuevo error arbitral, por un fuera de juego inexistente, impidió al Alavés empatar a dos y ahí se acabaron las esperanzas vitorianas porque poco después Villa sentenció. El Córdoba espera en octavos de final.

tracking