UN CLUB EN PLENO CRECIMIENTO
El oval crea adicción
El Bierzo Rugby Club afronta su temporada más ambiciosa con la creación de un equipo femenino y el reto de introducir este deporte en los colegios.

Los jugadores del equipo sénior del Bierzo Rugby posan en el campo de Flores del Sil con los bigotes de «Movember».
Al rugby siempre se jugó con más placer en campos embarrados y en días lluviosos. Quizá por eso el balón oval ha calado mucho y rápido en Ponferrada, donde el Bierzo Rugby Club se ha convertido en estandarte de un deporte que va más allá de los tópicos por todos conocidos.
El XV blanquiazul afronta su segunda temporada en la Liga Gallega 2, donde ha pasado de ser el último de la fila a convertirse en un aspirante a jugar el playoff por el título y el consiguiente ascenso.
Sin embargo, el club que preside Fernando Carnicero tiene sus miras puestas en otros objetivos. Consolidado el equipo sénior bajo la dirección deportiva de José Luis Vázquez, ahora se trata de que el rugby deje de ser el más desconocido de los grandes deportes y pase a ser una opción más para los jóvenes que se inician en la práctica deportiva.
Así, el Bierzo Rugby Club se encarga desde esta temporada de dirigir las escuelas municipales de rugby de Ponferrada y Bembibre, donde cerca de medio centenar de chavales entre los seis y los diecisiete años aprenden a convivir con la dura realidad del balón ovalado dos días a la semana.
El trabajo con la base comienza poco a poco a dar sus frutos y gracias a un acuerdo con el Muralla de Lugo, cuatro cadetes del club berciano debutarán el próximo día 15 en la Liga Gallega U18 encuadrados en las filas del equipo lucense.
Otro de los hitos de esta temporada llegó el pasado 18 de noviembre, con el debut del equipo femenino del Bierzo Rugby Club. Las chicas del equipo blanquiazul jugaron un «seven» —modalidad olímpica del rugby en Río de Janeiro 2016— ante el Muralla en el primer partido de rugby femenino jamás disputado en la capital del Bierzo.
La expansión del rugby en la comarca berciana ha sido lenta pero segura en los últimos años, y ahora parece que ha llegado el momento de dar el giro de tuerca definitivo para que expresiones como melé, touch, pilier, ensayo o golpe de castigo pasen a formar parte del vocabulario habitual de los aficionados al deporte en El Bierzo.