HERMANO TOMÁS
Se me ha ido mi hijo
La muerte de Carlos Álvarez me ha llegado a lo más profundo de mi alma. Para mí Carlos era un hijo y es como el padre que se queda sin su hijo querido. Me encuentro muy dolido y siempre le voy a tener en mi recuerdo, porque son muchas las vivencias felices que pasé con él durante nuestros muchos años de relación. Se ha ido mi hijo.
De esas vivencias son de las que me voy a acordar para tenerle siempre en mi memoria. Recuerdo su época extraordinaria en el Teka y después la felicidad completa en el Ademar. Se mostró como lo gran jugador que siempre fue.
Después de muchos años de relación mutua, la vida nos juntó como entrenadores del equipo infantil del Colegio Marista, en el que quedamos dos años campeones de España. Fueron años de muchas alegrías y buenos ratos. Amistad profunda, tanto para hablar de las cosas de la vida como de las situaciones deportivas en las que estuvimos tantos años unidos.
Para mí era un chico fuera de serie, al que había que conocer. Todos los que sabían como era aprendieron de su humanidad grande para los demás. Desprendía siempre afecto hacia sus amigos. Cariñoso con todos siempre.
Para mí Carlos Álvarez siempre estará vivo porque tengo muchas imágenes que nunca borraré de mi memoria. Ahora mismo entrenaba a los alevines del Colegio. Un equipo diferente porque tenía el toque de Carlos. Un bloque que siempre seguiré con especial cariño.
No verle todos los días, a buen seguro que también me entristecerá el alma, pero todavía tendré a mi lado a sus hijos. Dos excelentes personas, como su padre. El varón, que acaba este año su edad juvenil, ha sido elegido como mejor jugador de balonmano de su categoría con un gran futuro por delante. Su padre le verá con orgullo por las canchas desde el cielo. Su hija, que cursa en el Colegio Marista segundo curso de bachillerato, es una persona y una estudiante de diez.
Carlos Álvarez es una pérdida muy sentida para todos los que le conocíamos bien. Pero los excelentes recuerdos que nos dejó a todos en nuestras vidas no nos dejarán olvidarle. Carlos estará siempre entre nosotros.