rally dakar 2013. catorce pruebas de fuego por perú, argentina y chile
Sainz y Roma pujan por la gloria
Lima levanta el telón a la ‘batalla’ por el título al que también aspira Peterhansel.
En palabras de Carlos Sainz, al Dakar hay que ir siempre con mucho respeto y sabiendo que a cada paso te puedes encontrar con un problema. Y la edición 2013 de esta mítica prueba que arranca hoy con la etapa especial de 13 kilómetros entre Lima y Pisco da valor a estas palabras.
El regreso del bicampeón del mundo de rallies y campeón del Dakar en 2011 es una de las principales novedades del raid que tradicionalmente abre el calendario deportivo de cada año. Sainz se estrena hoy a los mandos de un Buggy que apenas conoce, con un copiloto con el que no ha rodado ni un kilómetro en competición y muchas más dudas que certezas, entre las que se encuentra el rendimiento que pueda dar en las pistas abiertas de las dunas entre Lima y Santiago de Chile.
Su compañero, pero no jefe de filas, según Sainz, será Nasser Al Attiyah. El príncipe catarí ha reunido en torno suyo el apoyo de Red Bull y ha conseguido crear un equipo privado con el que este año quiere dar la sorpresa. Si las previsiones se cumplen, el protagonismo español lo tendrá otro excampeón del Dakar, en este caso sobre dos ruedas.
Nani Roma, que dio el salto a los coches hace unos años, ocupa los puestos altos de las apuestas, ya que cuenta entre sus manos no solo con la calidad que ya le valió para acabar segundo en 2012, sino además con el que todos apuntan como el coche campeón: el Mini All4 Racing.
El dominio mostrado por Volkswagen en años anteriores cambió en la edición pasada, y se espera que sean ellos los que lleven la batuta desde el principio. El objetivo de Roma es el mismo que en el 2012: convertirse en el primer español en ganar en motos y coches, algo que solo han logrado dos corredores. Uno de ellos es, precisamente, su compañero de equipo, Peterhansel. Junto a ellos no hay que olvidar otros nombres que se colarán en la lucha por la victoria final en Santiago de Chile. El sudafricano De Villiers llevará un Toyota al que se le augura un gran éxito, sin olvidar al ‘bad boy’ del Dakar, el norteamericano Robby Gordon.