tercera división. un club sin cabeza
Vacío de poder en la Cultural
El club busca desde hace dos meses un nuevo órgano de gobierno que lleve las riendas de una sociedad carente de un referente en la cúpula después de que Javier Baena se haya apartado de la gestión.

Javier Baena, tercero por la izquierda en la fila de arriba, en el palco de Las Palmas junto al ex presidente Luis Sicilia, el pasado domingo.
La Cultural camina sin cabeza. Desde hace dos meses busca nuevos presidentes tanto en la sociedad deportiva como en la Fundación. Necesita un nuevo órgano de gobierno que lleve las riendas de una sociedad carente de un referente en la cúpula después de que Javier Baena se haya apartado definitivamente de la gestión del día a día.
El empresario catalán afincado en León desde hace varios años ha fijado de momento su residencia en Las Palmas. Sus nuevas obligaciones laborales, relacionadas con el desguace de buques para el reciclaje, le obligan a permanecer en las islas. Incluso, ya se le ha visto en el palco del Insular junto al vicepresidente Nicolás Ortega y el que fuera mandatario del club canario, Luis Sicilia.
La sucesión en las presidencias de la Cultural, tanto por lo que se refiere a su Fundación como la relativa a la sociedad anónima deportiva, está en un proceso de búsqueda, sin que nadie haya querido coger el testigo soltado desde hace dos meses por Javier Baena. Es un club sin un referente. El día a día de la sociedad lo lleva únicamente una persona, el ex árbitro de baloncesto Felipe Llamazares. Mientras, la entidad trata de encontrar desde hace tiempo un recambio tanto a Domingo Cueto en la presidencia del Patronato de la entidad, como a Javier Baena en la cúpula de la sociedad deportiva.
Los primeros ‘tocados’ para conducirles hacia las cúpulas culturalistas procedían de la Asociación de Veteranos de la Cultural. En Francisco Villafañe y Manolo Ovalle trataron de confiar los dos cargos de relevancia en las estructuras de la sociedad. Las leyendas del fútbol leonés contestaron de forma negativa al ofrecimiento del club blanco, «al no disponer de tiempo material y estar involucrados en otros proyectos deportivos y profesionales», afirmaron los dos ex jugadores culturalistas. También se tentó a Gregorio Chamorro, alcalde de San Andrés del Rabanedo, y Javier García Guzón, un hombre relacionado con la banca.
Las continuas negativas hacen que el vacío de poder en la Cultural llegue hasta tales extremos que en los actos de conciliación de hace diez días en el Juzgado de lo Social haya tenido que representar al club Javier Barrioluego, al que Baena le concedió el ‘privilegio’ de ostentar la mayoría accionarial de Actuación Deportiva León (ADL), pero que es un hombre con mínimo peso en el club.
Tras la entrada desde hace más de un año de la empresa RMD en la Cultural y Deportiva Leonesa SAD se han ido produciendo cambios para mejorar las estructuras de la sociedad, aunque de momento no ha servido para dotar a la entidad de un órgano de poder que revitalice a un club descabezado, que carece de un referente para dotar a la empresa de seriedad.