HERMANO TOMÁS
Un triunfo apoteósico
España desquició a Dinamarca en un partido excelso, algo increíble. El primer tiempo nos deja una defensa maravillosa, en la que no hubo ni una sola fisura. La selección además consiguió jugar en ataque de forma bastante serena a pesar de tratarse de toda una final del campeonato del Mundo. Los vi bastante tranquilos para ir fraguando esa diferencia tan abismal que no esperaban, ni siquiera, los más optimistas.
En el segundo tiempo llegó una fase pequeña de relajación, pero, más allá de ese bache, fue también algo apoteósico. Dinamarca estaba totalmente desquiciada como demuestra que Mikkel Hansen, mejor jugador del mundo, no sabía qué hacer y tuvieron que quitarlo del campo porque lo estaba pasando muy mal.
España merece una felicitación por la enorme solvencia que ha tenido en el campo. Es una pena que un deporte tan bonito y tan limpio como el balonmano no tenga más practicantes en León, pero requiere de un esfuerzo mayor respecto al fútbol o al baloncesto.
Hay que dar la enhorabuena al equipo español y espero que este triunfo sirva de ejemplo para que el balonmano cuente con más adeptos. Muchos de los que han ganado esta medalla de oro pasaron antes por el Ademar. Montoro, Antonio García, Aguinagalde, Sarmiento, los Entrerríos... Y Carlos Ruesga. Disfrutamos con todos en León y seguimos disfrutando con sus éxitos.