TENIS. UN REGRESO CON MÁS CLAROS QUE NUBES
El tiempo, el mejor aliado de Nadal
El balear demostró en su primer torneo tras siete meses inactivo que aunque le falta ritmo puede volver a ser el de antes. «Juego con lo que tengo y hoy no tengo más», reconoce.

Nadal espera mejorar en Brasil tras su buen regreso en Chile.
«Juego con lo que tengo y hoy no tengo más». Rafa Nadal, un perfecto conocedor de las sensaciones y los momentos decisivos de las finales, resumió así la final que perdió el domingo en Viña del Mar ante Zaballos, torneo al que volvía tras siete meses apartado de las pistas.
Una cita que, pese a esa sorprendente derrota, demostró que al de Manacor no se le ha olvidado competir y ha confirmado que la vuelta del mejor Nadal solo es una cuestión de tiempo. Quizá había muchos aficionados que esperaban que el balear arrasase en Chile como ha venido haciendo en tierra batida desde hace ocho años. Pero Nadal es humano. Pese a que la palabra victoria va en sus genes, Rafa está lejos de su mejor nivel y de un estado de físico óptimo. Cuando ese momento llegue aspirará a cotas mayores. En la final de Viña del Mar demostró que ha notado la falta de competición durante siete meses, una ausencia que le ha llevado a tener falta de ritmo y a estar más débil de lo normal en su tren inferior. «Me falta velocidad de reacción, energía y potencia en las piernas para poder alargar más las pelotas, cosas que he tenido durante mi carrera». Todo se logra con el paso de los partidos.
Por ello, entre los motivos de satisfacción para Nadal, hay que destacar que el balear, a años luz de su mejor nivel, ha demostrado una vez más ser un auténtico animal competitivo. «Hace unas semanas no sabíamos cómo iba a responder el cuerpo o la rodilla en general», comentaba el manacorí. Pese a esa mejoría, el siete veces campeón de Roland Garros deja claro que quiere ir con cautela: «Hay días en que la rodilla está mejor, hay días en que está peor, y eso afecta a mi rendimiento», remarca.