Cristiano no descansa

La defensa del Madrid complica la victoria en Vigo. Diego López, Xabi Alonso y el goleador portugués salen al rescate.

El delantero portugués del Real Madrid, Cristiano Ronaldo, celebra el gol marcado ante el Celta de Vigo, el segundo del Madrid.

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javier bragado | vigo
León

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Dos caras. Opuestas y enfrentadas. Son las dos facetas que explican el asimétrico papel que desarrolló el Real Madrid en Balaídos (1-2). En el aspecto negativo la novedosa línea defensiva planteada por Mourinho (Essien, Albiol, Pepe y Marcelo) se derrumbó con cada presión y ataque del Celta.

En el positivo, los atacantes del Real Madrid lograron superar con diferentes recursos la acertada estrategia protectora del equipo gallego, aunque recurrieron al de siempre: Cristiano.

El primero en comprobar la desigual solidez del equipo visitante fue Diego López. El guardameta recibió cuatro disparos peligrosos en diez minutos y elevó el prestigio que sembró ante el Manchester United.

En cambio, sus guardaespaldas demostraron su falta de forma con momentos de desconcentración y numerosos desajustes. En menos de un minuto Albiol erró un despeje que propició la primera ocasión celeste, hasta el final de la primera parte Marcelo no logró adecuar su marca a Augusto, Pepe nunca consiguió ejercer sus jerarquía para tranquilizar a sus acompañantes y Essien complicó a sus compañeros cada vez que se encontró en una situación comprometida. En conjunto, emanaron la sensación de inseguridad en defensa y contagiaron sus dudas a la hora de iniciar las jugadas. Solo el buen hacer de Diego López evitó la tragedia temprana de los madridistas. Iago Aspas, Álex López y Augusto maldijeron la figura del portero que evitó una goleada con cuatro paradas de entidad en diez minutos. Y de repente, sin mediar aviso, el encuentro viró 180 grados. Apareció Cristiano en ataque, Benzema se descolgó a las bandas y el participativo Modric ajustó la precisión de sus pases. El Celta, que se había defendido con éxito al replegarse a sus propio campo y juntar a todos sus futbolistas como un enjambre de abejas mostró su punto débil en las alas y en su apuesta por una línea adelantada para provocar el fuera de juego.

Ante la desunión de su equipo Mourinho apostó por un ancla. Xabi Alonso salió en la segunda parte en sustitución de un Khedira al que se le había visto más acertado en la faceta alegre del ataque. El vasco ejerció como le había ordenado su entrenador y se incrustó delante de los zagueros para consolidar la defensa y propulsar el juego directo del Madrid. Incluso propició el primer gol del partido al rematar un saque de esquina que terminó con el balón a merced de Cristiano y el correspondiente tanto del portugués.

Sin embargo, el primer gol de Ronaldo en las últimas cuatro jornadas de Liga no asentó la victoria madridista. De hecho, el Celta respondió de inmediato al enfrentar a la desacertada defensa visitante y un disparo de Aspas se envenenó. El hasta entonces infalible Diego López no alcanzó la pelota y el empate pareció contagiar los errores de sus compañeros.

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Ante la igualada Mourinho volvió a mover sus fichas. Kaka’ e Higuaín entraron al campo y el brasileño provocó un penalti en la primera ocasión en que pisó el área rival. Cristiano aprovechó para sumar un nuevo tanto.

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