GIMNASIA RÍTMICA. SELLO LEONÉS EN LA ÉLITE ESPAÑOLA
Seis años marcando el Ritmo
Carolina, Andrea y Sara corroboran en la Copa el dominio del club leonés.

Carolina, Sara, Andrea, Ruth y las infantiles Cristina Morán y Sara Ibán.
Dominador incontestable de la rítmica española, el Club Ritmo certificó en Zaragoza que con las mejores gimnastas es imposible no llevarse otro premio que el oro. Esta vez fue en la Copa de la Reina, antes en el Nacional y en poco será en otro escenario. Carolina, Andrea y Sara son el mejor reflejo no sólo de la calidad, también de un trabajo diario que de la mano de Ruth Fernández ha moldeado a unas campeonas con un largo recorrido todavía por delante.
Carolina Rodríguez, la más veterana, es también el espejo en el que se miran las llamadas a sucederle en lo más alto del podio a nivel nacional, Andrea Pozo y Sara Llana. También en el de otras muchas gimnastas que van cumplimentando pasos en el club leonés cuyo sello de identidad es el éxito.
La Copa de la Reina fue la mejor expresión de si dominio. Cataluña, Valencia, Asturias o Madrid tienen que conformarse a día de hoy con pujar por la plata, el oro es exclusivo del Ritmo que en Zaragoza no sólo se apuntaba la victoria en la general con más de 16 puntos de margen respecto al segundo, también lo hacía en los cinco aparatos. Carolina se imponía en pelota, mazas y cinta, Andrea en cuerda y Sara en aro.
«Lo han hecho perfecto, tanto Carolina como Andrea y Sara», apunta orgullosa su entrenadora Ruth Fernández para la que «la presión que supone que todos te consideren como favorito al triunfo no nos apartó de nuestro objetivo. Además, esta competición servía para analizar como afectaba a los ejercicios el nuevo código. No podemos estar más satisfechas pero tampoco debemos quedarnos ahí. Hay que seguir trabajando y no relajarnos porque las rivales también se entrenan a tope», precisa Ruth para la que se avecina una vorágine de citas, todas ellas de suma exigencia, para sus pupilas y ella misma.
Eso sí, con al sabor tan dulce que ha dejado la consecución de la sexta Copa de la Reina consecutiva, la segunda en propiedad. Ayer tocaba regreso a León después del éxito del sábado. Y como todo club al que no le sobra el dinero, la vuelta tocó hacerla en coche. «Nos hemos turnado Carolina y yo», apuntaba Ruth que en unos días verá como dos de sus gimnastas, Carolina y Andrea, parten rumbo a Bielorrusia para tomar parte en la Copa del Mundo.
Andrea, con 16 años ya había participado en el Europeo júnior de Bremen en la prueba individual y en Minsk en conjuntos. Para ella esta presencia en la Copa del Mundo supone «la recompensa al trabajo realizado día a día» y ve en su compañera Carolina «el espejo en el que reflejarse de cara a intentar seguir su camino en la gimnasia».