fórmula 1. gran premio de mónaco
Rosberg reina en el caos
El piloto de Mercedes emula a su padre Keke que 30 años antes ya había subido a lo más alto del podio en una carrera marcada por los accidentes que deja a Vettel segundo y a Alonso séptimo.

Nico Rosberg cruza en primer lugar la meta del circuito monegasco en el que le escoltaron en el podio los ‘red bull’ de Vettel y Webber. Alonso sólo pudo ser séptimo.
Treinta años después del triunfo de Keke en el Gran Premio de Mónaco su heredero Nico volvió a colocar el apellido Rosberg en lo más alto del podio aquel día con su triunfo en el Principado convirtiéndose además en el primer hijo de piloto de Fórmula 1 capaz de reeditar la victoria de su padre en el mítico trazado monegasco. Fue uno de los pocos pilotos que se salvaron de los incidentes protagonizados en una carrera accidentada en la que uno de los gallos, Alonso, se vio seriamente perjudicado al quedar séptimo. Y lo peor, por detrás de Vettel.
Rosberg y Hamilton no dieron tregua a sus rivales, pese a la agresiva intentona de un Vettel que se quedó con la miel en los labios. Alonso comenzó con una táctica razonablemente conservadora... a la fuerza. Sus primeros intentos de adelantar a un correoso Raikkönen se mostraron infructuosos y decidió cambiar su estrategia: cedió un poco frente al de Lotus para ganar espacio y tener aire limpio. El objetivo: estirar al máximo su entrada en boxes e intentar un planteamiento a solo una parada, por lo que se mantuvo a una distancia aproximada de dos-tres segundos con el finlandés, y siempre con un ojo puesto detrás, ya que los McLaren no perdieron comba.
En torno a la vuelta 30, casi todos los pilotos de arriba comenzaron a hacer sus paradas en boxes. Estaban los Mercedes pensándoselo y ya lo habían hecho Webber, Alonso o Raikkönen cuando, por detrás, Massa se estrellaba contra las protecciones de Santa Devota. Este incidente provocó el primer ‘safety car’ justo cuando Vettel estaba en la entrada al ‘pit lane’. A los Mercedes parecía que les iba a destrozar esta situación, pero no fue a ambos sino solo a Hamilton. Después de varias vueltas tras el coche de seguridad, se reanudó la prueba y la emoción apareció. Primero fue Alonso el que estuvo a punto de quedarse fuera cuando, en la curva de Loews, Button le dio un toque con su alerón.
Una vuelta después, un ‘Checo’ ‘on fire’ intentó lo mismo sobre Alonso, y el español tuvo que saltarse la chicane.
Reclamación de McLaren
Otro accidente provocó un nuevo giro en el guión. Dirección de carrera no tuvo más remedio que sacar bandera roja, con lo que se paró la carrera. En McLaren levantaron una queja contra la acción de Alonso y Pérez, y el español se vio obligado a devolver la posición al mexicano. Aún hubo tiempo para más acción en pista. Bianchi completó su nefasto fin de semana con un accidente en Santa Devota y, justo después, fue Grosjean el que provocó el segundo ‘safety car’ del día. Con la reanudación, aún hubo tiempo para una acción más con Sergio Pérez como protagonista.
El mexicano acabó recibiendo la cruel recompensa del abandono al tener un choque con Raikkönen. Alonso por su parte acabó de completar su ‘carrera horribilis’. Al incidente con el propio Pérez hay que unir los adelantamientos de Sutil y Button. Entre los incidentes de arriba y esto, solo pudo ser séptimo. Al menos, como él mismo afirmó, salvó unos valiosos puntos sobre Raikkönen.