FÚTBOL. PRIMERA DIVISIÓN
La metáfora de Anoeta (3-3)
La Real celebra un punto en el último suspiro a pesar de que mereció golear al Madrid y deja al Valencia en zona Champions. Diego López fue la figura del partido.

José Callejón pelea un balón con el centrocampista de la Real Sociedad Xabi Prieto.
La Liga española está repleta de metáforas crueles para los modestos que ansían hacerse un hueco ante los grandes. Si la Real Sociedad se queda fuera de la ‘Champions’ por culpa del empate ante el Real Madrid (3-3), celebrado por los locales porque Xabi Prieto salvó un punto en el último suspiro, es para creer en gafes, brujas y maldiciones.
Los de Montanier fueron mucho mejores que los de Mourinho, sobre todo en la primera parte, pero se encontraron con un Diego López sobresaliente. El gol se paga a precio de oro en este negocio y por eso los blancos, incluso los suplentes, apenas precisan de oportunidades para desequilibrar las contiendas. Al menos en el torneo local, ya que luego Europa es otra historia. El 3-3 final deja a los donostiarras quintos, en beneficio del Valencia, y, por consiguiente, sin depender de sí mismos en la jornada final. Solo si los de Valverde no ganan en Sevilla y la Real se impone en Riazor, los guipuzcoanos jugarían la máxima competición continental.
A la Real Sociedad le iba la vida en el duelo y generó una decena de ocasiones pintiparadas ya antes del descanso. Pero se marchó en desventaja ante un Madrid de vacaciones e incluso sin Cristiano Ronaldo, fuera de la convocatoria. El subcampeón jugó sin tensión pero aprovechó un error de Mikel González por elevar a la máxima potencia la doctrina de Montanier.
Quiso ser elegante en la salida y evitó el pelotazo. La perdió, el balón le llegó a Higuaín y el argentino, más fuera que dentro del club blanco la próxima temporada, acertó ante Claudio Bravo. Con la excepción de ese tanto del ‘Pipa’ en el inicio, la Real dio un baño al Madrid en ese período. Pero le faltó el gol y le sobró Diego López, inmenso. La segunda igualó las fuerzas, pero el Madrid volvió a golepar primero. Siempre a remolque, los donostiarras empataron in extremis.