LIGA ACB ENDESA. ENTORCHADO NÚMERO 31 DEL CLUB BLANCO
El Madrid se proclama campeón (79-71)
Seis años después el equipo de Pablo Laso conquista el título de la Liga ACB.

Felipe Reyes levanta el trofeo tras vencer al Barcelona.
El Barça ya lleva varios lustros instalado en la élite y dominando la ACB, pero el Real Madrid recuperó su camino gracias al interés del club por revitalizar una sección deficitaria pero con un prestigio que se estaba perdiendo por una mezcla de dejadez y apuestas caras pero equivocadas (79-71).
En estos dos años con Pablo Laso al frente del equipo, el Madrid ha mostrado un juego eléctrico, veloz e intenso. La idea propuesta por el técnico y llevada a cabo por una plantilla talentosa y profunda ha sido reconocida como una de las más atractivas de los últimos años y ha devuelto la alegría y la ilusión a la afición blanca, pero necesitaba de un título importante para alcanzar la legitimidad necesaria para dar continuidad al interesante proyecto emprendido para recuperar su puesto entre los grandes de Europa. El campeonato de la ACB, obtenido en una durísima serie a cinco partidos contra un meritorio Barça, permite dar el paso definitivo al frente que necesitaban los merengues.
Tras la Copa del Rey del pasado año, esta campaña debía ser la de la confirmación. Pero, después de una temporada con una fase regular para enmarcar, el tropiezo ante el Barça en los cuartos coperos y el regreso con derrota en la ‘Final Four’ de la Euroliga, solo el campeonato nacional podía evitar la frustrante sensación de fracaso después de rozar constantemente el éxito en todas las competiciones.
Pese a tanta presión, el Real Madrid se comportó como el equipo campeón que ya es y, apoyado por un Palacio de los Deportes de la capital abarrotado, superó a un dignísimo adversario. Xavi Pascual, que otra vez tiró de conocimientos y variantes tácticas para mantener mientras pudo a sus pupilos en el partido, no logró llevar a su equipo al tercer título consecutivo en su séptima final seguida.
Después de tantos partidos, de nueve largos meses, los dos entrenadores aún tiraron de inspiración para sorprender desde el primer minuto de la gran final. Laso rompió su reconocidísimo cinco inicial con la inclusión de Carroll en lugar de Carlos Suárez, mientras que Pascual arriesgó desde el principio con Juan Carlos Navarro, duda por la rotura fibrilar en el bíceps femoral de su pierna derecha que sufrió en el cuarto choque. La decisión del vitoriano resultó más eficaz a la larga.