CICLISMO. TOUR DE FRANCIA
Kittel repite en Saint-Malo

Kittel fue el más rápido en el final de Saint Malo.
El alemán Marcel Kittel (Argos-Shimano) se impuso ayer en la décima etapa del Tour de Francia en un cerrado sprint marcado por la caída en los últimos metros del lanzador del vencedor de la etapa, Tom Veelers mientras que el británico Chris Froome mantiene el maillot amarillo.
Es la segunda victoria del alemán en la centésima edición del Tour de Francia, tras la lograda en la primera etapa de la ronda francesa y que le valió para vestirse de amarillo. El ciclista germano se encumbra momentáneamente como el más rápido de la edición y superó a los otros tres ganadores de llegadas masivas, su compatriota André Greipel, el británico Mark Cavendish y el eslovaco Peter Sagan, que también es el portador del maillot verde de la regularidad.
La de ayer fue la décima victoria del velocista del Argos en lo que va de temporada y la demostración de que el ciclista alemán de 25 años puede rivalizar con los mejores de la disciplina.
Kittel, pleno de potencia, distanció en los últimos metros a su compatriota Greipel, que había sido el ciclista mejor lanzado del pelotón y se veía como ganador en Saint-Malo, pero el esfuerzo final del corredor del Argos le valió para vencer.
El holandés Tom Veelers, que había lanzado a Kittel y después de dejarle en buena posición, rozó con Cavendish en un intento del británico por hacerse hueco y el del Argos se fue al suelo. El de la Isla de Man mantuvo el equilibrio y finalmente fue tercero. El mejor español fue el murciano del Movistar José Joaquín Rojas, que fue décimo.
El sprint puso fin a una etapa larga, de 197 kilómetros entre Saint-Gildas-des-Bois y Saint-Malo, que se corrió con tranquilidad y el pelotón llegó con una media hora de retraso con respecto al horario previsto.
El día estuvo marcado por una escapada de cinco hombres, que se formó nada más empezar la jornada y que duró 191 kilómetros hasta que, a falta de 5 para meta, el pelotón encabezado por los hombres de Lotto, Argos y Omega Pharma acabó con su aventura.
La fuga estuvo formada por los españoles Juan José Oroz (Euskaltel) y Luis Ángel Maté (Cofidis), los franceses Julien Simon (Sojasun) y Jérôme Cousin (Europcar) y el holandés Lieuwe Westra (Vacansoleil) que, tras hacerse con los puntos del sprint intermedio y de la montaña, fue el primero en tirar la toalla, una decena de kilómetros antes que sus compañeros de fuga.
Fue la típica escapada consentida de las etapas que se resuelven al sprint, y los escapados creyeron que podían llegar a meta gracias al viento a favor que soplaba en los últimos kilómetros, al borde del mar, pero finalmente el pelotón impuso su fuerza y despertó a los escapados del sueño que vivían.
Hoy, una crono clave
Hoy se disputa la decisiva contrarreloj entre Avranches y Mont Saint-Michel de 33 kilómetros. La primera parte del recorrido tiene continuos desniveles pero, a partir del ecuador de la prueba, el terreno pasa a ser totalmente llano. Se espera que haya distancias importantes entre los favoritos al triunfo final y uno de los mayores aspirantes a la victoria de etapa es el líder de la general, Chris Froome.