fútbol. amistosos de pretemporada
Guardiola ya le gana al Barça (2-0)
El Bayern gana con contundencia a un equipo culé que llegó a su primer partido de pretemporada con una plantilla de circunstancias y que se vio superado por un rival mucho más rodado .

El jugador del Bayern Múnich Thiago, hasta hace días una de las perlas del Barcelona, pelea por el balón con su excompañero Ilie durante el amistoso de ayer.
La única lectura positiva que el Barça pudo hacer del amistoso ante el Bayern es precisamente que este equipo se parece muy poco al Barça de verdad. Valdés, Dani Alves, Piqué, Puyol, Jordi Alba, Busquets, Xavi Hernández, Iniesta, Cesc, Pedro y Neymar. Todos ellos ausentes en el Allianz Arena. Junto a Messi, un once titular que suena a habitual durante la temporada. Solo el astro argentino estuvo en Múnich en el primer partido de preparación para los culés, que perdieron por 2-0. Ausente aún Martino, que será presentado el viernes, Roura dirigió a un equipo que no fue capaz de mostrar la identidad y filosofía de juego a la que su nuevo entrenador dijo que se adaptaría. En un partido contra un rival menor bastaría para salir dignamente del paso. Ante un campeón de Europa rodado, con un mes de preparación y seis choques a sus espaldas (con un balance de 35 goles a favor y uno en contra), resulta claramente insuficiente.
Y eso que Messi ya disparó a puerta a los treinta segundos de comenzar el partido. No dio para más el Barça ante el Bayern de Pep Guardiola, en su primer partido contra al club de su vida. Al campeón alemán ya se le nota la mano del de Sampedor. Continúa con su habitual contundencia y presión y le ha añadido sutilidad y toque. Mientras los locales jugaban a ritmo de competición oficial, a los catalanes se les notaba el peso de las sesiones físicas previas. Atascados en la salida de balón, cedían el dominio y la posesión al rival y sufrían en cuanto los bávaros iniciaban su ofensiva.
Ribéry campó a sus anchas mientras Montoya sufría la calidad y la capacidad de desborde del francés, al que se le sumaba por la banda izquierda el potentísimo Alaba para aumentar las preocupaciones de los defensas culés. El galo fue una pesadilla capaz de romper en el uno contra uno y centrar templado en cuanto su adversario le daba el espacio de seguridad para no ser superado. Así generó las ocasiones más claras de su equipo
De hecho, un pase suyo al corazón del área azulgrana fue aprovechado por Lahm para marcar. El capitán germano se adelantó a Mascherano y remató de cabeza ante un Pinto que se quedó contemplando la jugada bajo los palos. Fueron dos de las muchas oportunidades con las que contó el Bayern, mientras que el Barcelona perdía la batalla en el medio campo y, salvo algunos intentos inanes de Montoya y Messi, parecía una presa fácil para el gigante de Baviera que remató la faena con el segundo gol, obra de Mandzukic, casi al final.