DIARIO DE... Roberto Aláiz
La noche previa a la batalla
Hoy ha sido un día bastante tranquilo. Por la mañana hemos realizado el calentamiento y después nos hemos metido, unos diez minutos, en unas bañeras con hielo para intentar recuperar al 100% las piernas. Luego, a comer, una siesta y a ver la marcha.
Y ha llegado la primera medalla para la delegación española, con un gran Miguel Ángel, en un día en el que el calor y la humedad han sido los protagonistas; y si no que se lo pregunten a mi paisano Paquito Arcilla, el cual ha debutado en un Mundial y ya puede decir que es uno de los 50 mejores marchadores del mundo (casi nada).
Luego un paseo por un parque cercano al hotel y a ver a nuestros compañeros del 800 y 400. Tras las dos carreras, tocaba irse a cenar y, de postre, la prueba que acapara todos los focos y tiene entre los participantes a uno de los protagonistas de estos mundiales: Usain Bolt. Una ducha y para la cama pronto.
El lunes es el día más importante en el plano atlético de toda mi vida. Llego en un gran momento de forma y aunque, sobre el papel, tengo el noveno mejor tiempo de mi serie intentaré quedar en los puestos que me den el paso para la final. Sé que será complicado estar entre los mejores pero la grandeza de este deporte a veces te regala gratas sorpresas. Alea jacta est.