Diario de León

GIMNASIA RÍTMICA. CAMPEONATO DEL MUNDO

Carolina, a un paso de la gloria

La leonesa se queda a 17 centésimas de la final en el ejercicio de pelota tras una actuación brillante que le abre las puertas a la puja por las medallas en el concurso general, en el que marcha undécima.

Carolina Rodríguez firmó un ejercicio de pelota sobresaliente que le dejó a las puertas de la final.

Carolina Rodríguez firmó un ejercicio de pelota sobresaliente que le dejó a las puertas de la final.

León

Creado:

Actualizado:

Novena a 17 centésimas de la final. Con esa carta de presentación Carolina Rodríguez cerraba su actuación en la primera jornada del Mundial de Kiev, demostrando además que su reto no pasa sólo por hacerse un hueco en la final general, también optar a un puesto de honor por aparatos.

Esta vez fue la pelota la que llevaba a la discípula de Ruth Fernández a pujar de tú a tú con las gimnastas de las ex repúblicas soviéticas, auténticas dominadoras de la gimnasia rítmica. Precisamente la aparición inesperada de la coreana Yeon Jae Son privaba del ansiado billete a la gran final para la leonesa. Eso sí, era la bielorrusa Katsiaryna Halkina la que evitaba que Carolina repitiera por la tarde en la puja por las preseas. La discípula de Ruth Fernández contabilizaba 17,083 puntos por los 17,100 de Halkina. Y todo después de que la campeona de España firmara una primera rotación casi perfecta que le llevaba a la cuarta posición provisional.

Ahí sus ilusiones recibían un espaldarazo. Eso sí, faltaba que parte de las favoritas saltaran a la pista pero la puntuación de Carolina era lo suficientemente destacada para mirar al horizonte con optimismo. Las rusas Mamun y Kudryavtseva mejoraban los números de la leonesa. Era lo esperado. También que lo hiciera la ucraniana Rizatdinova que además ‘jugaba’ en casa. Quedaba todavía una plaza en el aire de colchón. Y la bielorrusa Staniouta cumplía con el guión. También la otra ucraniana en liza, Maksymenko que con su 17,783 hacía correr la clasificación para situar a Carolina en el noveno puesto, el mejor de su periplo en un Mundial que dejaba un sabor agridulce en la leonesa. Feliz por haber mejorado su bagaje en la cita, aparte de los Juegos, más importante del calendario en gimnasia rítmica. Pero también, en una porción menor, amargo, por haber tocado una final por aparatos con los dedos y quedarse en el último suspiro a las puertas.

Un bagaje positivo

No obstante las sensaciones para la gimnasta fueron más que positivas. La jornada traía consigo otra prueba de fuego, la primera en el tiempo, con el ejercicio de aro. Y ahí Carolina también dejaba patente su clase, aderezada con una ejecución marcada por su plasticidad que la llevaba a la 14ª posición con 16,483 puntos, los suficientes para, contabilizada la actuación en pelota, llevarla a la undécima posición en la general y con el billete a la final al alcance de su mano. Por delante sólo queda la puesta en escena en cinta y mazas, dos ejercicios en los que la mejor gimnasta española se desenvuelve a las mil maravillas. Y ahí debe apuntalar su posición. Con quedar entre las 24 mejores será suficiente.

tracking