Plaza en la final A del concurso general por vez primera
La gesta de Carolina Rodríguez en el Mundial de Kiev no sólo se traduce en su puesto de finalista por aparatos en el ejercicio de cinta. También por la undécima posición en el concurso general que le asegura no sólo la presencia en la final de hoy, también hacerlo dentro del grupo A, el conformado por las mejores, las llamadas a pujar por las preseas.
Aunque después de la jornada del miércoles con su noveno puesto en pelota y el décimocuarto en aro lo tenía en su mano. Había que apuntalar un lugar entre las 12 mejores en la segunda entrega, la de ayer en la que el octavo puesto en cinta y el décimo en mazas le llevaban a acumular una puntuación de 50,549, suficiente para estar con las Mamun, Rizatdinova, Maksymenko, Kudryavtseva o Staniouta. Todas ellas representan la escuela soviética ante la que se enfrente a nivel deportivo una Carolina que con un estilo propio ha sido capaz de cambiar los cánones de puntuación.
De las 12 gimnastas llamadas a pujar por los puestos de gloria sólo la leonesa, además de la coreana Son, la china Deng y la israelí Rivkin no pertenecen a una escuela, la rusa, cuyo dominio parece contestar con excelentes actuaciones Carolina.