balonmano. el ademar sigue en el mercado
Objetivo Racotea, la perla rumana
El Ademar quiere cerrar su plantilla con la incorporación de Dan Emil Racotea, un joven jugador de 18 años que puede actuar de lateral y de central, considerado el gran valor del balonmano rumano.

El jugador rumano es uno de los principales talentos del balonmano europeo. Procede del Rom-Cri Brasov y es un habitual en la selección juvenil de su país.
Es la pieza que le falta al puzle del nuevo Ademar. Dan Emil Racotea, considerado como la perla del balonmano rumano, es el objetivo que tiene el club leonés entre ceja y ceja para cerrar la plantilla de cara a la próxima temporada.
Su perfil se ajusta perfectamente al tipo de jugador que está incorporando el Ademar en la actual etapa de ajuste económico que le toca vivir. Es joven —acaba de cumplir 18 años—, es un jugador polivalente, actúa preferentemente como lateral pero sabe también desenvolverse como central, y puede actuar tanto en ataque como en defensa. A ello le ayuda un físico más que notable, dado que Racotea es un jugador espigado que llega a los 2,02 de altura según reza su ficha aunque de peso liviano: sólo 97 kilos. Lógicamente estas características le dotan de una gran movilidad para desenvolverse en las dos posiciones que ocupa habitualmente en el campo.
Dan Racotea juega actualmente en el HC Rom-Cri Brasov y es un habitual en las selecciones inferiores de Rumanía. Recientemente, participó en el Mundial de Hungría juvenil donde la selección española, dirigida por el leonés Isidoro Martínez y los ademaristas Diego Piñeiro y Mario López acabó en la cuarta posición, siendo derrotada por Alemania en la lucha por el bronce. En ese torneo, Racotea fue uno de los jugadores más destacados del combinado rumano.
El club leonés ya ha contactado con él y con su familia y por su parte no habría ningún problema para que el joven lateral rumano vista la camiseta ademarista la próxima temporada. Los problemas en esta operación vienen de parte de la Federación Rumana de Balonmano, reacia a dejar marchar a uno de sus principales talentos y parece que este organismo puede tener capacidad de veto para formalizar el fichaje. Exigen una cantidad por derechos de formación y en ese tira y afloja económico se encuentran actualmente las negociaciones.
Así las cosas, la próxima semana se antoja decisiva para que el club leonés pueda cerrar la incorporación de este jugador con el que completaría su plantilla para la próxima temporada.
Si su fichaje llega a ser una realidad la entidad marista cerraría una operación que guarda ciertas similitudes con la de Martin Stranosvky en el año 2005. En aquel entonces el extremo eslovaco hoy en las filas del Barcelona era un auténtico desconocido que llegó a León a cubrir la baja de Juanín García. Era una puesta por un talento natural y salió perfecta. El Ademar busca ahora algo parecido. Las circunstancias obligan: jóvenes con talento y mucha proyección.