balonmano. impronta ademarista
Cátedra leonesa en la Champions
El técnico leonés ya ha conseguido su primer objetivo en Polonia: meter al Wisla Plock en la Liga de Campeones. «Hay muchas similitudes entre León y este equipo, su afición y ambiente», asegura.

El entrenador leonés ya está dejando su impronta particular en el Wisla Plock polaco.
Brazos en jarras a los costados. Tensión en el gesto. Mirada competitiva y listo a encararse con los árbitros o con el delegado de turno de la EHF (Federación Europea de Balonmano) que entiende mucho de normativa —supuestamente— y muy poco de la pasión que se puede sentir por el balonmano. La estampa no es nueva. Se ha visto decenas de veces en el Palacio de los Deportes de León. Lo novedoso es que ahora se vive a cientos de kilómetros de distancia, concretamente en el pabellón del Wisla Plock donde ahora entrena Manolo Cadenas.
Volvió a repetirse el pasado fin de semana cuando Cadenas consiguió el primer objetivo que se había trazado esta campaña: clasificar al conjunto polaco para la Liga de Campeones. Y la tarea no tenía nada de fácil porque pujaba contra todo un «coco» como el Montpellier de los Omeyer, Accambray y compañía que también quería ese único billete para la máxima competición continental.
Pero la cátedra de Cadenas funcionó una vez más para romper los pronósticos. «Ha sido una gran alegría por supuesto que sí», reconoció. «Empezar bien un proyecto supone darle un gran impulso y una clasificación para la Champions es muy bueno para que los fans disfruten con grandes equipos».
El cambio es grande. Es su primera experiencia como técnico fuera de España y eso exige un tiempo de adaptación aunque el hecho de haberse llevado con él a su esposa Carmen lo hace más sencillo. También el hecho de que el balonmano sea un idioma universal que Cadenas conoce a la perfección. «Encuentro bastantes paralelismos entre el Wisla y el Ademar. Las aficiones son muy similares. En nuestro nuevo pabellón, el Orlen Arena, hay un gran ambiente en los partidos como en León». En Wisla el balonmano manda porque aunque hay equipo de fútbol juega en la Segunda División polaca. «Como equipo tenemos una buena esponsorización —Orlen es una potente firma petrolera— y una gran organización con todas las oficinas del club en ese nuevo pabellón».
Ahora, a pelear la liga
El gran dominador de la liga polaca es el Kielce. De hecho es el actual campeón. Pero ahora —con toda seguridad— su reinado será más difícil. Cadenas no alardea pero llega a Polonia dispuesto a pelearle el título. «Nunca se sabe lo que puede pasar pero vamos a darlo todo. El claro favorito es el Kielce, que tiene una plantilla más amplia y de mucha calidad en sus jugadores además de un gran presupuesto. Pero se trata de pelear la liga y ese es el reto. Será complicado pero se han hecho buenos fichajes», concede.
Y después de una temporada muy dura en León por los problemas económicos ahora disfruta de nuevo como técnico «pensando sólo en entrenar». «Lo sucedido —afirma— te hace mella y ahora por fortuna es diferente».